Mi odisea en busca de la caja negra
Lunes, ocho de la mañana, un frÃo que te helaba hasta los huesos se colaba por la rendija de la puerta. El despertador no paraba de taladrar el armonioso silencio con su estridencia y su desafortunado recordatorio de que hay que levantarse. Pero no todo es malo, no sólo estamos en campaña de navidad y [...]

