Hábitos malignos durante las partidas de rol 1ª parte
Voy a intentar quitarme un poco el aura esta que se nos pone a todos los roleros cuando hablamos de algo relacionado con las partidas, la narración o las técnicas interpretativas. Siempre hay una línea de seriedad e intención pedagógica en nuestros posts, en este no voy a hacerlo. Estoy muy satisfecho con la última partida rolera de este 2010, y en general con todo el año, si bien a partir de septiembre no hemos tenido todo el rol que hubiese molado, no me voy a quejar. Esta última partida he descubierto la multitud de diferentes actividades que realizamos los roleros durante las partidas; quizás excepto el máster, todos los demás siempre están haciendo algo.
Hay ocasiones en las que este tipo de jugador puede ser molesto, por lo que al final del comentario sobre cada uno daré una forma de combatirlo y una posible mutación, para que estés preparado para tomar la siguiente medida disuasoria. Siempre alerta, siempre dispuesto a aniquilar las discrepancias que puedan tener los jugadores a base de latigazos o de lanzamiento de D20 metálicos.
El diseñador de hojas de PJ
Juraría que es el pecado más típico y tópico, en el que todos caemos normalmente cuando jugamos. Es impresionante ver la cantidad de posibilidades que tiene la hoja de PJ, los recovecos, las cenefas y los símbolos demoníacos que se le pueden dibujar. Recuerdo una hoja de personaje de Mago La Ascensión cuyo Jugador decidió llenar de símbolos matemáticos. Es inevitable adivinar diversos niveles de decoración en la hoja, está el que solo pinta el interior de las letras “O”, “D”, “B”, etc., está el que los palos de las “A” los alarga, transformándolo en el símbolo de Anarquía, el que decide ponerle sombras a los nombres, en fin… frikis todos.
- Forma de combatirlo: crear hojas de PJ con el menor hueco en blanco posible.
- Posible mutación: rápidamente se transformará en “El artista” a la mínima oportunidad, al ser poco molesto puedes dejar que diggievolucione, incluso puedes sacarle partido pidiéndole que te dibuje a X enemigo, arma o lugar.
El artista
Quizás la primera subclase de jugadores y esta debería estar unida, ya que “El artista” puede fusionarse rápidamente con “El diseñador” si considera floja o simple la hoja. Pero no, el artista va más allá, se concentra constantemente en el dibujo del arma, cara, montura, enemigo, lo-que-sea de turno. Depende de lo irrespetuoso que sea, puedes tener que recurrir a la violencia verbal para que te haga caso, aunque suele ser la mascota de todo grupo de juego e intimidarle puede conllevar pérdida de carisma e influencia con el resto de jugadores. Ejemplo: “¡Déjalo, me está dibujando el pedazo de martillo con cabeza de halcón!“. True story. Toda mesa de juego que se precie debe tener un “El artista” para darle cuerpo y alma a sus PJ, vamos, para explotarlo sin dilación. Si lo mantienes trabajando no hay problema.
- Forma de combatirlo: mejor siéntate y disfruta, es más fácil oponerse a las mareas.
- Posible mutación: es el súmum del hábito rolero así que tiene como mucho alguna desviación hacia “El hablador”, más que nada para preguntarle al jugador cuyo dibujo está haciendo, algunos detalles de vestimenta, estilo, armas o cicatrices.
El constructor de monolitos
(La foto que precede la saqué de este blog) Es un virus, un mal que solo tienen los jugadores que normalmente rolean juegos con muchos dados, montañas de dados. Es un hábito que el Máster odia profundamente cuando masterea pero que puede verse terriblemente afectado cuando hace de jugador. Construir es el afán de este hábito, cada vez columnas de dados más altas y más consistentes; a pesar de lo cual siguen cayendo con premura y esparciendo sus “ladrillos” por toda la mesa/suelo de la habitación. El hábito más terriblemente molesto del mundo, sobretodo cuando el constructor suele ser ingeniero o arquitecto/a, ya que puede intentar, contra toda lógica y orden, conseguir construir algo realmente memorable. Celebra los éxitos ante sus atónitos compañeros de mesa, y a menudo hace esperar al PNJ de turno para acabar alguna de sus obras. Pero eso no es lo peor de todo, lo peor de todo es que es contagioso, y como no seas capaz de buscar aliados entre el resto de jugadores, pronto más de uno estará intentando lo mismo.
- Forma de combatirlo: es como la gripe, así que debes tener en tu haber diversos tipos de soluciones, más que nada porque es improbable que una dure demasiado tiempo. La única definitiva es jugar a juegos indie que no necesiten dados o comprar dados redondos… aunque eso generaría problemas de otra índole.
- Posible mutación: si consigues frenar momentáneamente el virus, “El constructor” mutará amablemente a “El maníaco compulsivo”, e incrustará toda su frustración en dicho cometido.
El maníaco compulsivo
Pretendiendo convocar al dios de la suerte, este hábito siempre nace como una pequeña seña de identidad en cada uno de los jugadores de rol, luego puede evolucionar o no. Para los que evolucionan no hay nada que se pueda dejar al azar: todos los dados del mismo color, que siempre reposen en el mismo número, tener uno de cada tamaño. En fin, El maníaco compulsivo encuentra orden o caos en todo movimiento, pero necesita ese caos para que todo le vaya bien. Cuando lleva rato sin acertar o saliéndole mal las cosas puede seguir firme en su convicción o cambiar todos los dados; incluso inmiscuyéndose en las manías de los demás para poder cambiarle un dado/lápid/cualquier cosa a otro jugador. Hay jugadores que tienen hábitos distintos para cada juego: dados rojos para hombre lobo, lilas para mago, verdes para changeling, siempre en 20 para d&d… en fin, es peligroso si se te escapa de las manos, pero divertido si quieres reírte de un amigo un rato.
- Forma de combatirlo: ¿en serio? Eso lo dices porque no conoces el gustazo que da necesitar dados y coger los primeros que tienes a mano, para luego ver al maníaco compulsivo intentando recuperar todos los que eran suyos. No lo combatas, fluye con él.
- Posible mutación: este hábito solo muta sobre sí mismo, y lo suele hacer con bastante normalidad. En el momento en el que las cosas no le van al jugador como cree que debería cambia de táctica.
El hablador
Uno de los hábitos más perseguidos por el Máster. El hablador es una plaga que debe ser purgada de las partidas de rol. Al contrario que “El constructor” esto más que una plaga o un virus gripal es una ola que puede derrumbar la estabilidad de la isla que es la mesa de juego. Si el jugador en cuestión tiende a hablar en las partidas, momentos muertos o momentos de conversaciones paralelas, provoca un runrun lejano que enseguida inmiscuye a alguno más. Este es el único hábito realmente molesto de todos, a pesar de haber momentos en los que sí que da pie a hablar, lo mejor es marcharse de la mesa o intentar susurrar mediante notitas si de lo que se quiere hablar es de dentro del juego. Evitar conversaciones ajenas al juego no estaría de más.
- Forma de combatirlo: chillar más que él y decirle que si quiere hablar del partido del día anterior mejor lo hacéis luego tomándoos una birra en un bar. Suele ser mejor hablar las cosas pero en momentos drásticos…
- Posible mutación: El hablador se transforma irremediablemente en alguno de los otros tipos de hábitos justo en el instante después de ser reprendido por el Máster. Si reincide suele llevarse más gritos.
En siguientes entregas analizaremos más hábitos malignos… y si me dais más opciones en los comentarios pues continuaré con esta serie hasta que se acaben. ¡Un abrazo!
13 Comments to “Hábitos malignos durante las partidas de rol 1ª parte”
Bitacoras.com — 12/01/2011 @ 00:08
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By nat, 12/01/2011 @ 00:25
que reflejada me he visto con alguno de los trastornos que has dicho pero se me ocurre uno más, el del amnesico alzheimeriano: dicese de el jugador que en una cronica va olvidando nombres (o innovandolos) o que no se acuerda de eso que al master tanta importancia le había dado para pasarse grandes partes de la partida comiendose la cabeza acerca de si la elección de vestimenta de los guardaespaldas posiblemente significa una emboscada… Como combatirlo….hm, haz el amor no la guerra!!
By Bahamut, 12/01/2011 @ 00:44
Quiero esas tenis. Necesito esas tenis! Son reales?
By Emisario, 12/01/2011 @ 02:42
Genial post.
Punto y minipunto para tu blog 
Por cierto, yo dirijo Changeling y me ha sorprendido gratamente que hayas elegido los dados verdes en lugar de rosas
Un saludo!
By Torak, 12/01/2011 @ 10:13
Muy bueno si señor.
No olvides al que escrive los hechos el que tiene el turno de ataque y te dice espera que apunto esto. Que si bien es cierto su utilidad en notas al final se cansa de ser la escriba del grupo.
By cruzdecaminos, 12/01/2011 @ 12:56
Nath@ me apunto ese “trastorno” para la segunda parte, es una mezcla entre uno de tus mayores dogmas y el de Santi xD.
Bahamut@ Si no son reales, alguien debería pensárselo y empezar a fabricarlas en serie. ¿Imagináis el poder llevar a tu guerrero enano en las botas? ¡Eso sí que sería nivel!
Emisario@ Gracias gracias, pero vamos, lo de jugar con dados rosas me parece algo tan blasfemo como llevar fresas con nata o helado de chocolate a las partidas. Donde esté una buena birra, clara o cualquier otro refresco y unos buenos quicos… ¡Yuju!
Torak@ El escriba… mmmm… lo apunto para el siguiente artículo de la serie! ¡Gracias por la idea!
¡Gracias a todos por pararos aquí y comentar!
By El Refugi del Rol, 12/01/2011 @ 13:43
La verdad es que me siento identificado con muchos de los hábitos y creo tenerlos casi todos aunque no en grado máximo, aunque el que tu nominas como el peor el de “El hablador” es mi peor defecto, pero es lo que tiene saber de muchas cosas….creo que habría que hacer una escala dentro de cada trastorno, ya que los hay, el q habla de cosas q no importan, el q interviene haciendo un apunte de lo q el master acaba de decir, el q explica diferentes teorías sobre lo q acaba de pasar, y la verdad creo q sin este defecto las partidas no serían lo mismo ya q esto tb da cierta vidilla al juego, como las bromas internas q tan sólo conocen los roleros viejos, los frikys, o los q han jugado a tal juego o a tal partida.
El trastorno del maníaco compulsivo lo tenemos la mayoría, y te has dejado el ritual de muchos roleros al empezar de tirar todos los dados e ir descartando los que sacan peores tiradas así hasta q tienes los q van a sacar más!! y cuando llega el momento de hacer la tirada….¡PUM!! la pifia!! Además de tener dados preferidos según los juegos, eso es un problema de coleccionismo que tenemos los roleros, como lo de apilar juegos y juegos de rol de los q nunca hacemos partida o la que viene en el libro, si viene alguna….
El constructor de monolitos no es especialmente molesto si no se le caen todos los dados por el suelo y hace ruido o se transforma en hablador por que los jugadores están más atentos a las construcciones y su destino que a la partida…..Todos hemos creado algún monolito alguna vez pero de ahí a trastorno obsesivo….
Para finalizar este eterno post, creo que todos estos trastornos no están mal, ya q el rol es una actividad social y esto debe estar presente, así como los de buena memoria o los olvidadizos, el problema es cuando se ignora la partida o al master, ahí está el problema y es cuando el máster debe solucionarlo verbalmente o aniquilando al grupo bajo el ataque de criters(los de la peli) devorados por lemmings o cualkier otra cosa!!
By Zinc, 12/01/2011 @ 14:37
Genial artículo.
Yo creo que tengo un pococ de cada uno en mi interior xD
By cruzdecaminos, 12/01/2011 @ 14:58
Paco@ “El hablador” lo encajo en el concepto de hablar cosas de fuera del juego. Todo lo que sean exponer teorías o cosas así para mí es jugar. ¿Puntualizar al máster? ¡Maldito seas! ¡Eso jamás! Nah, fuera coñas, corregir al Máster por costumbre augura una corta vida en la mesa de juego, si tanto tiene que corregir no debe ser muy buen máster, y si él cree que no tiene nada que corregir acabarás fuera más rápido que pronto xD. En cuanto a lo de el constructor de monolitos… se caen, constantemente, se vuelve una obsesión xD.
Zinc@ Así estamos todos compañero… así estamos todos
¡Un saludete a los dos y gracias por comentar!
By GreyShock, 12/01/2011 @ 17:25
Creo que tengo uno de cada en mi mesa, y fusionados xD No sabes la colección de dibujos sin sentido que tengo…
Al artista lo combato directamente dándole un taco de folios y dejando que reviente xD Por lo demás… el que más me molesta es el constructor.. los ojos no se pueden apartar de la tensión de torres infinitas de d10.. y el sonidito del desplome ya es como la tortura de la gota. Ufff…
El apuntador me parece también uno de los peores males.. las frases que empiezan con “Pues según las reglas esto no…” las suelo terminar con “Pues ahora sí.” Mis jugadores ya están bastante bien adiestrados.
Me gustaría sumar otra clase de amnésico.. y es el que nunca recuerda qué tiene que tirar. Amigo, has dado más de 100 espadazos ya en toda la crónica, qué me estás contando, me sé tu ficha de memoria, y tus compañeros también!
…Eso solo sé combatirlo con piedad y diciendo con todo resignado.. “8 dados, tiras 8 dados…”
Un abrazo y paciencia!
By Paty C. Marin, 14/01/2011 @ 11:27
Buenas.
Yo he dirigido y jugado muy poco en mesa (lo estoy haciendo ahora, en los últimos meses) Sin embargo, me han hablado de cada uno de estos hábitos, por suerte ninguno de mis jugadores y compañeros sufre alguno. Sin embargo, según mis propios compañeros hay un tipo de jugador que está presente, pero que no termino de entender, que ellos mismos denominan “El Robot” Según entiendo es ese jugador que todo lo interpreta igual, y que lo hace de forma mecánica ni meterse dentro del juego. ¿Realmente puede ser tan molesto?
Un saludo
By Bulldozzzerr, 14/01/2011 @ 17:09
Muy gracioso el artículo!
Yo por suerte sólo he conocido al artista, pero bien por culo que ha llegado a dar con creaciones como el sugar-vorox, o la caja de vorox-cao… Me pongo enfermo cuando lo recuerdo.
By cruzdecaminos, 14/01/2011 @ 20:10
GreyShock@ Ves! Ves! Yo he llegado a llevar el d20 máster metálico y amenazar con tirárselo a alguno de mis “constructores”, son lo peor! xD, qué chungo lo del amnésico… pero bueno, eso entraría en patologías no en hábitos xD.
Paty C. Marín@ Bienvenida al blog!
“El Robot” sería más una patología que un hábito maligno, y es una patología que no se puede corregir, al igual que “el silencioso” o “el que no hace nada más que seguir a los demás” xD. Tranquila, para tu desgracia te irás encontrando hábitos malignos en tu carrera como rolera…. lo del robot no es molesto a no ser que rompa con el ambiente que crean los demás…
Bulldozzerr@ Coño amigo, cuántas “zetas” y “erres” tiene tu nombre xD. No quiero saber qué es la temida sugar-vorox! o la temible caja vorox-cao! Miedo tengo! Miedo tengo! xD
¡Gracias por pasar y comentar a los tres!