Los cuentos nunca vistos, Fábulas vertiginosas (III)
Parece que toca Fábulas cada dos meses, pues bueno, aquí estamos para analizar el tercer tomo de Planeta: La Marcha de los Soldados de Madera. Personalmente es el tomo que de momento más me ha gustado, en él podemos encontrar por fin algo de chicha en cuanto a lo del temible Adversario que hasta el momento no habíamos podido vislumbrar. Las tramas del mundo mundano puro me gustan, pero me atraen mucho más las que se dedican a cosas venidas de las tierras natales, osea que podéis imaginar que fue un gustazo leer las páginas del capítulo en el que se narraba la última defensa de la última puerta que se abrió al mundo mundano. Sin palabras.
Spoiler: Señor@s, a partir de aquí vamos a encontrarnos algún que otro spoiler, o dicho de otra manera, revelaciones de la trama que por desgracia son inevitables para lo que quiero contar. Puede estropearle bastante la trama a alguien que no haya llegado aún a ese punto, así que andad con ojo y leedlo bajo vuestra responsabilidad.
Para mi ver al Chico de Azul con esa carga melancólica recordar todo lo ocurrido en aquella última batalla, no tiene precio. El dibujo es cojonudo y la historia, perfecta. Un último baluarte a lo Abismo de Helm donde las pocas Fábulas que quedan sin haber sucumbido al temible Adversario plantan cara con valor espartano a todas las fuerzas que este envía contra ellos. Es el epíteto romántico del final heroico, yo cuando comencé esta serie no imaginaba que me iba a encontrar con algo así. Además, enseguida te das cuenta de que no hay que perder de vista el binomio Caperucita Roja-Chico de Azul; intuyes desde el primer momento que esa relación no acabará con el trágico final del arco argumental, sino que influenciará gravemente los demás acontecimientos (que en ese momento, desconoces).
La historia es trágica a más no poder, y el final tiene ese punto de ironía trágica que me recuerda a clásicos que ahora no nombraré por estar totalmente fuera de lugar; pero ya sabéis de cuales hablo. Si le tenías manía a Barba Azul, a partir de esta historieta el hombre te parecerá más cobarde y triste de lo que era hasta entonces, con lo que seguramente las simpatías hacia él volverían a caer en picado después de enterarnos de su rollete con Ricitos de Oro y esas cosas. Ya os digo, este tomo es el que más me ha gustado, porque justo después de ese trágico final, la historia se enlaza velozmente con un bonito cliffhanger al principio del siguiente capítulo. ¡Dos mataduendes dándose de castañas contra un grupo de soldados del Adversario!

El resto del tomo gira directa o indirectamente alrededor de la relación Caperucita-Chico, ya que la desaparecida Caperucita aparece pidiendo asilo en Villa Fábula aseverando haber escapado de las garras del Adversario. Cualquiera sospecha, como bien dice Lobo un poco más adelante, de que esta mujer no es todo lo que dice ser. En fin, unido con la aparición aparentemente espontánea de unos pinochos grandotes que adoptan sin problemas el discurso nacionalsocialista, pero cambiando ligeramente de sentido de la diferencia, hacen que todo empiece a cobrar mucho más interés. Dejan de ser historias relacionadas con el mundo mundano, nos dejan atrás la introducción y el bueno de Willingham se centra absolutamente en la futura lucha por la recuperación de las Tierras Natales. Esos “pinochos gigantes” se presentan en Villa Fábula como avanzadilla de un ejército, para pedir la rendición de la comunidad fábula en el exilio al Adversario, cosa que no sucede. Por lo que se produce la inevitable confrontación.
Villa Fábula se ve asediada por un ejército de soldados de madera fhurerianos que son incansables, muy jodidos de matar y altamente inflamables. Los que lo hayáis leído sabréis que estoy omitiendo algo bastante obvio y redundante en todo el arco, relacionado con Caperucita Roja, pero lo voy a seguir omitiendo. En fin, la batalla en Villa Fábula se desenvuelve con desigual suerte y alguna que otra muerte importante. Pero de todo el arco argumental acabas sacando un par de conclusiones importantes. Pinocho es venerado como “El Primero” por los soldados de madera, así que el Adversario o es Ghepeto (el mítico creador de Pinocho) o como mínimo trabaja esclavizado por él. El Lobo Feroz es mucho más poderoso de lo que todos imaginábamos.
3 Comments to “Los cuentos nunca vistos, Fábulas vertiginosas (III)”
Bitacoras.com — 11/03/2009 @ 11:10
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By Alissea, 14/03/2009 @ 17:35
¿Y dónde dices que se pueden comprar? XDD
By cruzdecaminos, 14/03/2009 @ 19:29
Yo siempre los compro en Freaks XD, o casi siempre, una gran tienda. El día en el que el bueno del dependiente no me de miedo con esa mirada gélida, le pediré de hacerle una entrevista, cosa que tenía pensada desde hace tiempo… pero me da un poco de miedito.
¡Gracias por pasar y comentar Alissea, un placer tenerte por aquí!