Category: Series y TV

5 razones para no perderse 24

Asumo por primera vez la responsabilidad de escribir un post de estos en el blog. Además es una buena oportunidad para recalificar una serie que ha sido temiblemente maltratada en nuestro país por Antena3: recuerdo desde emitir la serie a horas intempestivas en verano, a ponerte dos capítulos seguidos repletitos de anuncios que hacían de su visionado una tortura peor que las que infrige Jack Bauer (Kiefer Sutherland); protagonista absoluto de esta serie en tiempo real. ¿De qué va? Bueno, si aún hoy en día no lo sabéis pasaros por este link y este otro, posts escritos en los tiernos inicios de este blog. Sigo pensando lo mismo, tras dos años de no ver la serie y ahora que estoy intentando ponerme al día. Allá vamos con las cinco razones por las que Jack Bauer te mataría si no ves su serie:

1. Acción sin límites

Está claro que si no te va la acción a raudales esta no es tu serie. Y con esto no quiero decir que solo haya acción, pero es el pilar maestro de todos los follones en los que se mete el señor Bauer y sus amigos, los defensores de la paz mundial. Yo no sé de armas ni de estrategias militares, supongo que a alguien que entienda de prácticas militares actuales y de protocolos y todas esas cosas se le debe caer la lagrimita, pero al ciudadano medio solo le parecerá una flipada al más puro estilo Bruce Willis en Die Hard. Montones de tiros en cada temporada, interrogatorios express, resurrecciones varias, peleas a cuchillo, todo lo que cualquier fan de la acción desee.

2. Espionaje

Pero no solo de balazos y cuchilladas vive esta producción de la Fox. El contenido conspiparanoico y antiterrorista se desarrolla durante todas las temporadas, siendo altamente importante las habilidades tanto del señor Bauer como de sus compañeros para: engañar, traicionar, suplantar, inflitrarse, robar, asesinar en silencio, tener amigos hasta en el infierno, etc. Es un espionaje muy a lo bruto y falta de gadgets fantasiosos a lo James Bond, pero se defienden bien con los satélites, las bases de datos cruzadas y  los cachivaches piratealo-tú-mismo.

3. Ambigüedad (o no) moral

Como decía en su día en los posts linkados más arriba, no hay ley federal o internacional que Jack Bauer y sus amigos dejen vivita y coleando. Sino es por una cosa es por otra, pero en la serie cogen la máxima aquella de Maquiavelo de “el fin justifica los medios” y la elevan a la enésima potencia. Siempre vale matar a un terrorista, torturarle, drogarle, amenazar a su familia, cortarle una oreja a su perro, etc., siempre y cuando todo lleve a “los buenos” a conseguir frenar su maquiavélico plan para destruir la hermosa economía mundial o en su defecto matar a millones de americanos inocentes. Y el tema no es que a Bauer y compañía les de igual aquello de los Derechos Humanos, sino que priorizan, y cuando se trata de priorizar entre salvar una vida o millones, lo tienen clarísimo. Claro que es uno de los handicaps con los que parte el protagonista, siempre acaba puteado por tener que hacer muchísimas cosas horribles; en la séptima temporada le dan mucha cancha a este concepto y si bien al final te aburre, a la gente que le guste el tema seguro que le entusiasmará.

4. Tensión

Me dejo para el final lo mejor; y es que si se puede hablar de algo es de la forma de narrar que tiene esta serie. Es fantástico cómo consiguen mantenerte enganchado a una trama que, más o menos, al final acaba siendo siempre la misma. Durante 40 minutos y 24 capítulos por temporada te tienen de cuclillas en el sofá (en mi caso literalmente, siento admitirlo), esperando el siguiente giro en el guión y el siguiente follón en el que se meterá el señor Bauer y el gobierno de los EEUU. Y a pesar de eso te puedes esperar cualquier cosa, al final no sabes por dónde te van a caer y esa tensión repercute directamente en las ganas de ver el siguiente capítulo. Hablamos de cliffhangers en Lost, pero 24 no se queda nada corta. Además el tema de que no haya flashbacks, flashforwards, flashXXX, o lo que sea, la hace más tentadora aún, teniendo en cuenta que es solo una línea temporal que inexorablemente avanza. A pesar de ser temporadas largas acaban haciéndose cortas porque consiguen mantener el nivel.

5. Jack Bauer

Y por último el incombustible Jack Bauer. Un personaje para nada plano y escueto, que llena la pantalla y que te da rabia cuando no sale. Bauer llena la pantalla y la interpretación del señor Sutherland me parece impecable (a pesar de todos sus problemas con el alcohol y todas esas cosas), al menos lo ha sido durante las 7 temporadas que yo he visto. Acabas conociendo los gestos y las artimañas de Jack Bauer, solidarizándote con su situación de diana cósmica de infortunios internacionales, creyendo que lo que hace es correcto. Y no nos olvidemos que es un personaje tremendamente torturado, muy al estilo Constantine (en los cómics), ambos comparten una extraña tendencia a enterrar a sus amigos, lo cual hace que simpatizar con él sea un deporte de riesgo.

En definitiva, haciendo un cálculo rápido y para terminar ya con el macropost, 24 es una serie finiquitada y fácil de encontrar por internet, que a razón de 41 minutos por episodio, 24 episodios por temporada y 8 temporadas, nos da un total de 131,2 horas, es decir, cinco días y medio (aproximadamente) de visionado. Creedme, una semanita enchufados sin parar viendo 24 os hará comprender que Chuk Norris es una mujerzuela al lado de Jack Bauer, mal que le pese a algunos.

PS: algunas fotos las he sacado de este blog.

 

Wednesday November 17th, 2010 in Series y TV | 9 Comments »

Héroes, la mayor decepción

No sé si os quedaron ganas de hablar más de series después del último Tiro al Friki, más bien de escuchar, porque buen rato nos tiramos hablando aquel día. Pero en fin, a falta de que llegue Rager con un “5 razones para ver…” (se nota que le van los cincos, no quiero decir ) voy a hablaros de Héroes. He visto bastantes series este verano, pero resaltaría esta, sobretodo para aquellos que piensen o puedan llegar a decir que aquí no tenemos criterio, que nos gusta todo. Pues bien. Menuda cagada de Héroes.


Para empezar haré una retrospectiva. Héroes fue una serie que se estrenó hará tres o cuatro años con un éxito arrollador, destrozando a sus oponentes en todos los premios de la Televisión y batiendo los récords de audiencia de (corregidme si me equivoco) ScyFi, cadena donde se emitía hasta su cancelación en esta trágica y última temporada. Héroes levantó pasiones tanto en los seguidores de cómics como en los de series, juntando sus buenos 10 millones de media por episodio. La segunda temporada no fue tan bien, la huelga de guionistas la aceleró demasiado, pero a pesar de eso seguía teniendo ese toque que a tantos nos enganchó de la primera temporada, un poco desdibujado quizás por el excesivo protagonismo de ciertos héroes que… bueno, a cierto rating de los espectadores quizás gustaba, pero a los fieles, a los que seguimos un concepto bajo tempestades, nos la sudaba bastante.

Entiendo entonces que a algunos les desagradara la segunda temporada, espectativas demasiado elevadas que incluso yo compartía. Pero lo de la tercera ya fue un despropósito. Lo único bueno era que se comenzaron a ver muchos más poderes, pero cielos… qué guión, un niño de cinco meses haría algo mejor simplemente con los dibujos aquellos de “une los puntos”. Aún así, yo la seguí firmemente, incluso contraveniendo las opiniones de mis amigos, que abogaban por que no la viera y mi salud mental no empeorara. Pero contraviniendo su voluntad no solo vi la tercera temporada (hace ya tiempo) sino que hace dos semanas me puse a bajar la cuarta y última. Maldita mi suerte.

La cuarta temporada empieza con T-Bag (Robert Knepper) que todos recordamos por su papelón en Prison Break dando un discursito y poniéndote ligeramente el vello de punta, lo cual augura algo interesante. Pero hacen falta tan solo 2 capítulos para volver a caer al vacío más inhospito. Unas interminables, sofocantes e inconexas tramas de Claire Bennet (Hayden Panetttiere), cuya mano como productora está más que visible en esta nefasta temporada, nos llevan de la mano hacia el funeral de un argumento y un concepto. Un malogrado Hiro Nakamura (Masi Oka), que se pierde en la red insostenible de personajes maleables y terriblemente interpretados hace que me entren ganas de llorar; el tema del viaje en el tiempo siempre ha sido uno de mis poderes favoritos, así que imaginaos al ver a Hiro así de deslucido… No sé si la historia hubiera mejorado con mejores interpretaciones o ha sido la mierda de trama la que me ha hecho ver las terribles interpretaciones de los actores. Pero Héroes ya no era Héroes, era un seguido de personas que corrían de un lado para otro utilizando sus poderes de la manera más obvia, tosca y sin sentido. Ya paso de hablar de Sylar y de Peter Petrelli y de todos en concreto, porque me enciendo y no vale para tanto.

Y lo peor de todo no es que la mitad de esta serie sea bazofia enfrascada. Lo peor de todo es que hacen que me plantee si valió la pena una primera temporada esperanzadora y una segunda correcta; lo peor de todo es que estos guionistas, productores y actores tenían un deber contraído con sus fans, un deber que al menos pasaba por un cierre digno de la serie. Mirad, se me puso un poco la piel de gallina al contemplar el logotipo de Héroes tras ese eclipse en el principio del último capítulo; pensé, “ostia, igual lo cierran de una forma elegante, inteligente y guay (nada hacía presagiar eso, pero bueno, quién sabe) nos lo deben simplemente por haber estado aquí hasta el final“. Sin embargo, ¿sabéis cuál fue el final? Un triste final con “Continuará”. No continuará señor Kring y compañía, no continuará porque han rebentado un concepto innovador en las series que ustedes mismos crearon y dotaron de alma. Y la verdad es que espero que no les vaya bien en lo que sea que estén tramando para Héroes. Espero que no les vaya bien porque no se deja con un triste “Continuará” a unos fans que les han seguido desde el principio contra viento y marea, no se deja con un triste “Continuará” a aquellos que vieron los guiños de su último episodio, porque eran eso, guiños a un pasado mejor que ustedes consiguieron y que perdieron por buscar el Paraíso de las audiencias masivas o por tomar demasiado cristal.

Muy mal señores, muy mal.

Uf, me he quedado tan llano, que ya no sabré cómo volver a la cama.

¡Un abrazo!

Monday September 20th, 2010 in Series y TV | 9 Comments »

Perdido sin Lost

A partir de la palabra en negrita los que quieran ver los últimos dos capítulos que no lean, ya que esto estará cargado de SPOILERS.

Y sí, señoras y señores, Lost, Perdidos, se ha terminado. Han apagado la luz (ya me entendéis) sin esperar a que nos acabemos de subir los pantalones, y las ondas, las tertulias, los unos y ceros y los periódicos más desapegados están esputando bazofia y alguna que otra crítica interesante. Porque antes de dar mi opinión sobre esta serie y sobre esta última temporada, debo alzarme ante esta furibunda masa de “patilladas” y “sin-respuestas” que la gente está estampando en la cara de esta serie que solo nos ha traído horas y horas de diversión. Y es que aquellos que quisieran un “esto es blanco”, “esto es negro”, “este ha hecho todas esas barbaridades porque tiene una enfermedad conocida como Patatusklin que le diagnosticó el doctor Rasputín en el año 1942″, ha estado viendo otra serie. Como he leído en muchos sitios, y como yo mismo argumenté tras ver los capítulos y sentir lo que sentí: Lost ha sido una serie coral en todos los sentidos, tanto en teorías, personajes y soluciones. Lost ha sido y será siempre “més que un club“. Entiendo, aunque no comparto las opiniones de que se necesitaban respuestas; vale bien, a mí también se me ha quedado alguna duda en el candelero y he tenido alguna decepción, pero no por eso deja de gustarme el final.

The End

Dos capítulos magistrales. Sin lugar a dudas. A mí lo de la “realidad alternativa/purgatorio” no me llamaba demasiado la atención, por lo que todas las respuestas y la coalición de elementos clave que se dieron en esa parte de la serie me sorprendió gratamente. El interés brutal de este megacapítulo se centraba en la isla, o mejor dicho, en los personajes que quedaban en la isla. Que Jack, un personaje que a mí siempre me gustó a pesar de el odio enconado que la gente le tenía, fuera al final el Candidato escogido/autoproclamado no lo hace inverosímil, sino totalmente coherente con lo que viene siendo la serie en general. La Isla acaba siendo una especie de metáfora chunga sobre el orígen del universo, sobre el bien y el mal; un tapón cósmico. ¿Puesto por quién? A saber, si nos metemos a dar respuestas religiosas sobre el asunto acabaremos decepcionando a todo el que se nos ponga por delante.

Ha sido suficientemente concreto como para molestar a muchos pero no decepcionar a todos. Respuestas más concretas hubieran decepcionado seguro. De hecho, ahora hablaré sobre ello. El final del capítulo cierra un ciclo en muchos sentidos. ¿Acaba donde comenzó? Solo físicamente. Los personajes han evolucionado, han vivido sus vidas al máximo, estaban perdidísimos en sus existencias de trastienda, alcohol, venganza y frustración. Lost me ha convencido. ¿Hubiera escogido una ida de olla distinta para explicar el tema de la realidad alternativa? Puede, pero planteaoslo como una buena crónica de rol, damas y caballeros. Cualquiera que hubiera VIVIDO esas dos últimas sesiones, al final habría echado una lagrimita y los pocos peros de guión que hubiesen quedado sin atar, le habrían resultado ínfimos en comparación con la experiencia vivida. Podéis verlo así o podéis seguir sufriendo por la decepción que os ha causado el final y el consabido “estaban muertos” (no voy a explicar el tema de que no estaban muertos, asumo cierto grado de capacidad en los lectores de este lugar).

Enigmas sin resolver y resoluciones sin sal

Podría escribir varios posts sobre Lost, pero os lo voy a concentrar todo en vena, que tengo otras cosas de las que hablar. Hay cosas que se han quedado sin resolver; no las voy a enumerar porque me dejaría varias y seguramente no anunciaría las más importantes. Pero quizás ese mal sabor de boca no sea por no haber resuelto cosas, sino por solo haber resuelto las cosas del final. Vamos a ver, quizás en esta última temporada nos han MOSTRADO realmente que los enigmas que creíamos ver, realmente se centraban solo en la lucha de dos hermanos. ¿Decepcionados? Bueno, en el fondo es el combate más mítico, místico y épico que podáis contemplar: Bien contra Mal, Luke contra Darth Vader, Goku contra Vegeta. ¿La Isla? Ey, es muy metafórico, lo entiendo, pero volvemos al grado de concreción. ¿Purgatorio? ¿Euroboros? ¿Extraterrestres? ¿Realidades paralelas? Dadme una respuesta que hubiera gustado a todo el mundo y os daré la mano y me iré fumando un cigarro camino abajo.

Cosas que me han dejado un regusto sosete. El bueno de Richard, Ricardus o como queráis llamarlo. Ha resultado ser un “muyayo” (con todo el respeto) lacayo de Jacob y prou. Sinceramente, me esperaba más de él, algo más grande y mítico. El tema de la estatua ayudó a fomentar esa esperanza en mi interior, así como el templo con jeroglíficos chungos; al final simplemente me he tenido que conformar con un “pues será que muchas civilizaciones distintas han pasado por la Isla y han ido dejando su huella“. Chachi, pero me hubiera molado darle más protagonismo a esa parte del guión; así como me hubiera gustado también saber el papel de Hugo y Ben en la Isla como guardianes, la vida de Desmond, Claire, Kate, Sawyer… nos tendremos que conformar con el epílogo que sacarán con la edición en BluRay (¿?) de 15 minutos de Hugo y Ben en la Isla. Promete más debate si cabe, ya lo verán ustedes.

Perdido sin Lost

Por mucho que no haya gustado la serie, esta ha sido una de esas experiencias que se recuerdan toda la vida. Y me cabrea leer cosas por internet (ya hace días que sudo de leer cualquier cosa relacionada con Lost) de gente que se volvía loca por la serie, que le encantaba y que ahora porque no hayan cumplido sus desmedidas (en mi opinión) espectativas, la serie se convierta al instante en una basura omnipotente. Puedo entender (como por ejemplo el caso de Rager) que haya crecido con la serie pensando que tendría respuestas concretas para ciertas cosas, puedo entenderlo, pero creo que puedo afirmar (si me equivoco dímelo sin dudas, incluso replícame con un post) que no negará la calidad de una serie como esta, a pesar de que pueda considerarla carente de respuestas finales necesarias.

En definitiva. ¿Qué voy a hacer? Pues supongo que dentro de no demasiado tiempo revisaré la serie en plan bien, recordando todos los buenos momentos que me ha hecho vivir, incluso muchos más buenos momentos que otras tantas series que me han enganchado en mi vida y mantengo ancladas en mi alma. Lost ha dejado un hueco importante en mi tiempo, un lugar desolado repleto de luces y fuertes emociones. Hablando en serio; me ha encantado, me ha emocionado, estuve despierto toda la noche para verla en el lamentable Cuatro (paso de soltar mierda sobre ellos, lo hicieron como el culo, pero al menos lo intentaron), esperando incluso con ansiedad que llegaran las seis de la mañana. ¿Perdón? Ni en mis viejos tiempos de motero yo me levantaba para ver el puto mundial, y mira que estaba enganchado.

Lost ha conseguido eso de mí, ha conseguido una fuerte emoción que aún perdura dulce en mi paladar y en mi retina. Esos momentos finales de Jack caminando entre los juncos, muriendo lentamente, habiéndose sacrificado por el bien del mundo, quizás del universo. El puto antihéroe al que casi todo el mundo odiaba se sacrifica, muere con una puta sonrisa en los labios y un jodido perro al lado, en el jodido mismo lugar donde comenzó su epopeya, su viaje mítico desde la humanidad hacia la divinidad. El foquin viaje del héroe señores. Quieran verlo o no. Ha sido un colofón lumínico único, quedará grabado en la retina del mundo durante mucho tiempo.

¿Quién cogerá el relevo? ¿Alguien podrá superarlo algún día? Mirad, espero que lo consigan, pero con que lleguen a provocar tales sensaciones de nuevo en mí, las mismas, ni más ni menos, me daré con un canto en los dientes. Y si encima puedo venir a soltaros el rollo aquí, ya será la rehostia.

¡Un abrazo!

Saturday June 19th, 2010 in Series y TV | 21 Comments »

5 razones para no perderse Breaking Bad

Una de las series que no estás viendo y deberías, ésa es Breaking Bad. Se ha emitido sólo en Estados Unidos por la cadena de cable AMC y es de las pocas series que empezó con una audiencia muy discreta y ha ido mejorándola con el paso de las temporadas. Trata de un profesor de química de un instituto de Albuquerque, Nuevo México, Walter White (Bryan Cranston), diagnosticado de cáncer terminal de pulmón, decide utilizar sus conocimientos científicos para conseguir dinero rápido con el que asegurar un futuro económico a su familia.  Con una duración de aproximadamente 47 minutos por episodio, la primera temporada cuenta con 7 capítulos, la segunda y la tercera —actualmente en curso— con 13 respectivamente. Una cuenta rápida revela que sólo necesitáis 22 horas y 43 minutos para poeros al día. El último episodio emitido, el noveno de la tercera temporada, se titula Kafkaesque. Y creedme cuando os digo que se os harán muy cortos.

  1. El reparto

    Dos temporadas que lleva la serie y dos Emmy consecutivos al mejor actor protagonista de serie dramática para Bryan Cranston como el profesor Walter White. En comparación, Michael C. Hall no se ha llevado ninguno todavía por Dexter. No sé cómo todavía hay quien pierde el tiempo viendo Vampire Diaries o  V. Pero lejos de quedarnos ahí, voy a destacar las siguientes interpretaciones:

    • Aaron Paul (el exalumno descarriadio Jesse Pinkman), hace de compañero en el lado oscuro de Mr. White. Un flagrante fracaso escolar que se yergue como el contrapunto estúpido a la mente eidética del profesor y completa el tándem genera la mayoría de tramas. A mi parecer injustamente ninguneado por los premios, pues merece tanto como Cranston el Emmy a actor secundario en serie dramática.
    • RJ Mitte (el hijo mayor, Walter “Floyd” White Jr.), a pesar de padecer parálisis cerebral parcial, este chaval, nacido en el 92, se está labrando un curriculum en esta serie integrando su dolencia en el personaje de forma impecable. Su importancia como personaje sólo puede ser valorada en retrospectiva, pero es fundamental para la trama familiar.
    • Dean Norris (el cuñado, Hank Shrader), interpreta a un agente de la DEA, el departamento policial de narcóticos, grueso, calvo, forzudo y con toda probabilidad republicano. Borda el papel desde el primer episodio. Cobra un gran protagonismo a mitad de la tercera temporada.
    • Por desgracia, no puedo hablaros todavía de Gus Fring (Giancarlo Esposito) o de Saul Goodman (Bob Odenkirk) debido a varios spoilers, pero debéis saber que la lista de personajes y de interpretaciones magistrales no termina aquí. De modo que me quito el sombrero ante el casting realizado por Vince Gilligan, el productor ejecutivo de la serie.breaking-bad-bryan-cranston-aaron-paul-methlab
  2. La ciencia

    Habréis intuido que Walter White se ve involucrado en un ambiente que le es completamente ajeno donde reina la astucia y el juego sucio. Una mente racional y analítica como la suya parte con el handicap de la inexperiencia, pero con la ventaja de los recursos subestimados que facilita la ciencia y el pensamiento científico. Sobra decirlo, pero excepcionalmente la ciencia es tratada con respeto y veracidad en esta serie, subyuga a los infieles y otorga el poder a quienes la dominan.

  3. El choque cultural

    Esto no es Boston, no es una ciudad universitaria, ni siquiera es un estado prestigioso por su estudio de la ciencia o de cualquier cosa. Esto es Albuquerque, Nuevo México, y en el mejor de los casos si metes tus narices en lo desconocido, vas a acabar con un tiro entre las cejas. Las principales preocupaciones son la inmigración y el tráfico de drogas, y ambos suelen venir en camiones de paja. Las familias prósperas no suelen mezclarse en estos ambientes, pero Walter será arrastrado y tendrá que aprender a lidiar con ellos a sus 50 años. Por otro lado, Hank, el cuñao policía, se mueve como pez en el agua, pero también él vive en una burbuja blanca.

  4. La caprichosa vicisitud

    Sin duda, para mí, la más importante cualidad de la serie es el efecto Match Point que tienen todos sus episodios. Cómo cuestiones de vida o muerte dependen del giro de una sola moneda, o de una distracción en el camino. O, al contrario, como descuidos tontos pueden acabar son tus huesos en la tumba. Este punto está íntimamente relacionado el siguiente, pero no puedo dejar de aplaudir la habilidad con la que los acontecimientos más nimios repercuten en el destino entrecruzado de los personajes. Más allá de tratarse de una obra dramática, se presenta como un postulado insistente del realismo mágico. A diferencia de lo que nos tienen acostumbrados con Perdidos, Flashforward o Caprica, Breaking Bad cuida todos los pormenores de la trama, incluso los más estúpidos y se mantiene fiel a la lógica y al caos. Esta serie respeta profundamente al espectador: no genera expectativas que no cumple, no ignora aspectos secundarios, es consecuente incluso con sus propios errores.

  5. El humor negro

    Uno de los principales alicientes, aparte dela mala costumbre de desencajarte la mandíbula con sus giros argumentales vertiginosos, es la sutileza de su humor que te hace estallar en carcajadas irreprimibles que tu abuela no aprobaría. Las situaciones son tan rocambolescas y participan en ellas elementos tan dispares, que la trama escapa del dramatismo para irrumpir de lleno en un teatro de lo absurdo en el que se salva el que tiene los cojones más grandes. Aun cuando luego, ya lo sabéis, el destino lo marca el momento en el que te tomas una ducha reparadora o sales a hacer la compra.

Descargáosla por dónde queráis. Pero debéis saber que tras la muerte casi definitiva de The Pirate Bay, se corona Kickass Torrents como una digna sucesora. Los subtítulos, podéis encontrarlos en la sección de Breaking Bad de TVsubtitles en todos los idiomas, aunque en Podnapisi encontraréis más variedad de lanzamientos. Id con cuidado con Seriesyonkis, porque me ha contado un pajarito que están mal numeradas y que podéis sufrir spoilers gordos si os fiais.

      Wednesday May 19th, 2010 in Series y TV | 7 Comments »

      United States of Tara, Showtime vuelve a dar en el clavo

      Una de las series que tenía pendientes desde que conocí su existencia. Hemos hablado muchas veces de las series que nos gustan de Showtime (Californication, Dexter y Weeds sobretodo), pero esta solo la hemos nombrado en alguna ocasión, en algún post de Rager sobre las series que vienen y tal, si no recuerdo mal. No a todo el mundo le gustan las series de esta cadena yanki, es comprensible, ya que al ser una cadena por cable tienen una libertad de temas que les hace buscar un rating concreto de población… más bien adulta. Acaba de empezar la segunda temporada en EEUU, y ya han renovado para una tercera, así que ¡nos queda Tara para rato!

      United States of Tara es una de esas historias adultas, una especie de tragicomedia donde la protagonista tiene personalidad múltiple. Tara (Toni Collette, ganadora de un Emmy a mejor actriz de comedia) vive con su hija adolescente (Brie Larson), su hijo adolescente (Keir Gilchrist) y su marido (John Corbett); con las eventuales visitas de su hermana Charmaine (Rosemarie DeWitt). Ah, lo de la personalidad múltiple es bastante literal, de hecho son tres personalidades múltiples más la Tara original. Una de ellas, la primera en salir, es una adolescente malhablada (como casi todos los adolescentes) y un poco ligera de cascos, otra es un “camionero” (no comments, mejod vedlo), y una tercera es la típica madre retro americana (las que hacen pasteles, galletas y aconsejan a sus hijos por la senda de Jesús).

      Showtime nos tiene acostumbrados a mezclar temas de difícil digestión emocional/moral con música más alegre, y vuelve a conseguirlo con United States of Tara, de una manera cuasi magistral. Y ojo, quiero que los detractores de esta serie contempléis este punto de vista -y por ende, me deis la razón-, ya que es la clave principal de todo lo bueno que nos trae. Conseguir manejar una vida llena de lagunas temporales, hijos adolescentes, hermanas petulantes y sueños desquiciados no debe ser nada sencillo; Tara no recuerda lo que hacen T (la adolescente), Alice (la madre pro-Jesús) y Buck (el camionero), pero sufre sus consecuencias. Decidme, desde un punto de vista de la no-ficción, si eso no sería oscuro, terrible y enloquecedor para cualquiera. Sin embargo en la serie te lo hacen parecer, hasta cierto punto, natural, exigiendo tan solo al espectador un pequeño salto de fe a la hora de creerse que eso podría funcionar.

      En definitiva, una apuesta segura de no más de 40 minutos por capítulo y 12 episodios por temporada. Además, a parte de disfrutar de las idas y venidas de las personalidades de Tara, la gracia de esta serie, cuanto más avanza la primera temporada, es el intento de descubrir porqué le ocurre esto a ella. No sé lo que dirán los psicólogos sobre las características médicas de este u otros personajes de las series de Showtime, pero por los dioses, quiero ser guionista de esta cadena. ¿Dónde puedo enviaros mi curriculum?

      ¡Un abrazo!

      PS: la segunda foto la he sacado de este blog.

      Sunday March 28th, 2010 in Series y TV | 8 Comments »

      Las series que nos deja el 2009 y las que amenazan con arrasar el 2010

      Este otoño ha sido un año muy tibio respecto a lanzamientos, con poco o nada destacable que tenga un futuro prometedor. Sin embargo, las series consolidadas han sorprendido una vez más y se han afianzado en la parrilla. Los finales de temporada más devastadores, como de costumbre, de mano de Showtime. Se incluyen sinopsis muy superficiales y no reveladoras de sendas últimas temporadas, pero sé que hay gente que se sobresalta fácilmente.

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      Friday December 18th, 2009 in Series y TV | 8 Comments »

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