5 razones para no perderse 24
Asumo por primera vez la responsabilidad de escribir un post de estos en el blog. Además es una buena oportunidad para recalificar una serie que ha sido temiblemente maltratada en nuestro país por Antena3: recuerdo desde emitir la serie a horas intempestivas en verano, a ponerte dos capítulos seguidos repletitos de anuncios que hacían de su visionado una tortura peor que las que infrige Jack Bauer (Kiefer Sutherland); protagonista absoluto de esta serie en tiempo real. ¿De qué va? Bueno, si aún hoy en día no lo sabéis pasaros por este link y este otro, posts escritos en los tiernos inicios de este blog. Sigo pensando lo mismo, tras dos años de no ver la serie y ahora que estoy intentando ponerme al día. Allá vamos con las cinco razones por las que Jack Bauer te mataría si no ves su serie:
1. Acción sin límites
Está claro que si no te va la acción a raudales esta no es tu serie. Y con esto no quiero decir que solo haya acción, pero es el pilar maestro de todos los follones en los que se mete el señor Bauer y sus amigos, los defensores de la paz mundial. Yo no sé de armas ni de estrategias militares, supongo que a alguien que entienda de prácticas militares actuales y de protocolos y todas esas cosas se le debe caer la lagrimita, pero al ciudadano medio solo le parecerá una flipada al más puro estilo Bruce Willis en Die Hard. Montones de tiros en cada temporada, interrogatorios express, resurrecciones varias, peleas a cuchillo, todo lo que cualquier fan de la acción desee.
2. Espionaje
Pero no solo de balazos y cuchilladas vive esta producción de la Fox. El contenido conspiparanoico y antiterrorista se desarrolla durante todas las temporadas, siendo altamente importante las habilidades tanto del señor Bauer como de sus compañeros para: engañar, traicionar, suplantar, inflitrarse, robar, asesinar en silencio, tener amigos hasta en el infierno, etc. Es un espionaje muy a lo bruto y falta de gadgets fantasiosos a lo James Bond, pero se defienden bien con los satélites, las bases de datos cruzadas y los cachivaches piratealo-tú-mismo.
3. Ambigüedad (o no) moral
Como decía en su día en los posts linkados más arriba, no hay ley federal o internacional que Jack Bauer y sus amigos dejen vivita y coleando. Sino es por una cosa es por otra, pero en la serie cogen la máxima aquella de Maquiavelo de “el fin justifica los medios” y la elevan a la enésima potencia. Siempre vale matar a un terrorista, torturarle, drogarle, amenazar a su familia, cortarle una oreja a su perro, etc., siempre y cuando todo lleve a “los buenos” a conseguir frenar su maquiavélico plan para destruir la hermosa economía mundial o en su defecto matar a millones de americanos inocentes. Y el tema no es que a Bauer y compañía les de igual aquello de los Derechos Humanos, sino que priorizan, y cuando se trata de priorizar entre salvar una vida o millones, lo tienen clarísimo. Claro que es uno de los handicaps con los que parte el protagonista, siempre acaba puteado por tener que hacer muchísimas cosas horribles; en la séptima temporada le dan mucha cancha a este concepto y si bien al final te aburre, a la gente que le guste el tema seguro que le entusiasmará.
4. Tensión
Me dejo para el final lo mejor; y es que si se puede hablar de algo es de la forma de narrar que tiene esta serie. Es fantástico cómo consiguen mantenerte enganchado a una trama que, más o menos, al final acaba siendo siempre la misma. Durante 40 minutos y 24 capítulos por temporada te tienen de cuclillas en el sofá (en mi caso literalmente, siento admitirlo), esperando el siguiente giro en el guión y el siguiente follón en el que se meterá el señor Bauer y el gobierno de los EEUU. Y a pesar de eso te puedes esperar cualquier cosa, al final no sabes por dónde te van a caer y esa tensión repercute directamente en las ganas de ver el siguiente capítulo. Hablamos de cliffhangers en Lost, pero 24 no se queda nada corta. Además el tema de que no haya flashbacks, flashforwards, flashXXX, o lo que sea, la hace más tentadora aún, teniendo en cuenta que es solo una línea temporal que inexorablemente avanza. A pesar de ser temporadas largas acaban haciéndose cortas porque consiguen mantener el nivel.
5. Jack Bauer
Y por último el incombustible Jack Bauer. Un personaje para nada plano y escueto, que llena la pantalla y que te da rabia cuando no sale. Bauer llena la pantalla y la interpretación del señor Sutherland me parece impecable (a pesar de todos sus problemas con el alcohol y todas esas cosas), al menos lo ha sido durante las 7 temporadas que yo he visto. Acabas conociendo los gestos y las artimañas de Jack Bauer, solidarizándote con su situación de diana cósmica de infortunios internacionales, creyendo que lo que hace es correcto. Y no nos olvidemos que es un personaje tremendamente torturado, muy al estilo Constantine (en los cómics), ambos comparten una extraña tendencia a enterrar a sus amigos, lo cual hace que simpatizar con él sea un deporte de riesgo.
En definitiva, haciendo un cálculo rápido y para terminar ya con el macropost, 24 es una serie finiquitada y fácil de encontrar por internet, que a razón de 41 minutos por episodio, 24 episodios por temporada y 8 temporadas, nos da un total de 131,2 horas, es decir, cinco días y medio (aproximadamente) de visionado. Creedme, una semanita enchufados sin parar viendo 24 os hará comprender que Chuk Norris es una mujerzuela al lado de Jack Bauer, mal que le pese a algunos.
PS: algunas fotos las he sacado de este blog.














Una de las series que no estás viendo y deberías, ésa es Breaking Bad. Se ha emitido sólo en Estados Unidos por la cadena de cable AMC y es de las pocas series que empezó con una audiencia muy discreta y ha ido mejorándola con el paso de las temporadas. Trata de un profesor de química de un instituto de Albuquerque, Nuevo México, Walter White (




