Tonterías las Justas y el humor tontaco
No hablo mucho de televisión por aquí, principalmente porque ni yo ni ninguno de los que escribimos en el blog vemos demasiado la tele de una manera convencional. Más que nada creo que vemos la tele en algunos momentos puntuales del día y ni siquiera con normalidad. Y claro, quizás algún día me ponga a analizar los informativos de alguna que otra cadena, pero por lo demás, pocos programas se salvan de la quema. Uno de estos programas que veo periódicamente, y cuando digo periódicamente digo una vez o dos a la semana a lo sumo, es Tonterías las Justas. La vuelta a la televisión del gran Florentino Fernández no pasó inadvertida para ninguno de los viejos seguidores de El Informal.
Las comparaciones son odiosas, la verdad, por lo que no voy a intentarlo, pero a pesar de que el camino estaba algo marcado, en Tonterías las Justas se han alejado en muchos aspectos del chiste y la chanza aquella que tantos buenos ratos nos dio con El Informal. A pesar de eso, la sombra de Flo es alargada y el descubrimiento de Dani Martínez para el gran público ha hecho que los videos y los sketches recuerden en algunos puntos a aquel viejo e idolatrado programa. Lo que decía, Dani Martínez es en muchos aspectos un digno sucesor de Flo –Latre siempre ha estado a otro nivel–, ya que a parte de tener un amplio repertorio de imitaciones, tiene esa misma vena de payasete que tanta gracia nos hace a algunos.
Tonterías las Justas tiene un humor sin pretensiones, de tartazo en la cara, loable hasta la médula por mucho que unos cuantos gafapastas se maten por decir que la tele va mal por programas como este y que así estamos. Yo entiendo que no a todo el mundo le pueda hacer gracia, a mí tampoco me hace gracia todo lo que hacen, pero hay que reconocerles el mérito de conseguir enganchar a sus tonadillas y a sus latiguillos a más de uno y de una –entre los cuales me incluyo–. En cualquier programa que se precie hoy en día tiene que contar en sus filas a la típica reportera sexy, en este caso tenemos a Romina Belluscio; una chica con una gracia limitada y poco morro (tampoco lo necesitan ya que en el programa teóricamente van “de buen rollo”) pero se los lleva de calle, sobretodo a ellos, se entiende. Como tercera en discordia presentando tenemos a Ana Simón, la típica rubia explosiva que jamás se podrá quitar de encima el estigma de tontaca a pesar de no serlo, con lo que intenta “cumplir el papel” y lo hace francamente mejor de lo que lo haría una verdadera tontaca.
La estructura del programa no deja de ser simplemente comentar cuatro videos del youtube de caídas o dolorosas humillaciones; aunque últimamente parece que le dan cada vez más protagonismo al comentar los programas tanto de Tele5 como de Cuatro que más audiencia tienen (Fama y GH). Siempre lo habían hecho un poco, con Pekín Express, Fama, El Hormiguero y tal, pero una de las cosas malas de la fusión ha sido esta, más y más comentarios de todos los programas de la plataforma Tele5-Cuatro. Desde el primer momento el Ránking ha triunfado como la Cocacola, porque joder, en el fondo es un humor simple y directo: tíos saltando dándose de leches con cosas pseudodolorosas comentando videos de caídas de youtube y diciendo completas tontadas.
Como digo, humor fácil basado en coletillas, golpes y bravuconadas varias. El que quiera escuchar chistes de Shakespeare o intrincadas ironías sobre la caverna de Platón o cualquier cosa filosófico-política de turno, este no es su programa; pero de ahí a aseverar que por este camino no vamos a ningún sitio… bueno, quizás es una cagada mental de ciertos gurús, ya que el humor en sí mismo no debería concebir estadios, simplemente disfrutarlos. Está claro que hay ciertos programas con un humor que puede llegarte más que otros; me encanta El Intermedio y Buenafuente, sin embargo no consigo reírme a mandíbula batiente más que con algunos gacks de El Club de la Comedia y otros programas similares. El humor no conoce cultismos y fronteras, cada cual se ríe con lo que buenamente le hace gracia, nada más faltaría, y no por eso es más o menos gañán.
Sinceramente, se agradece un programa como este, algo de luz en las hacinadas tardes de nuestra televisión de no-pago. Cada cual se ríe de lo que le hace gracia, sin lugar a dudas, y en ese sentido Tonterías las Justas no aporta ninguna novedad sustancial con respecto a otros programas que han habido y habrán por el estilo; pero sí que suma unos cuantos factores interesantes, como el tandem Florentino Fernández-Dani Martínez y las chicas guapas que no falten. Además los invitados suelen darlo todo en plan gamberro, por lo que te puedes llevar alguna que otra sorpresa agradable.
¡Un saludete!






























