Category: Series y TV

Mes de Cine y Series

Pues sí, damas y caballeros, voy a emprender un mes de cine. Y no me refiero a que mi falta de obligaciones estudiantiles me provoque un gozo similar al éxtasis oracular, que también, sino a que Febrero va a ser el mes del cine. Todos los posts que publique (exceptuando los de Tiro al Friki) irán dedicados al celuloide.

Tampoco me quiero alargar mucho, pero creo que si alguien se siente engañado merece una explicación. Como yace permanentemente a vuestra derecha, tampoco os fijaréis demasiado, pero hay un post, escrito en los albores del 2008, que hablaba sobre las metas y fundamentos de este proyecto. Siguen siendo los mismos, en esencia. Pero me apetece experimentar; después de cuatro años al timón y de muchos momentos en los que mi tiempo y mi energía no daban la talla, creo que puedo permitirme el lujo de experimentar.

¡¿Pero qué coño vas a hacer?!

Eh, sin exaltarse, que tampoco es para tanto. Simplemente voy a hacer el experimento durante este primer mes. Tengo pensados dos meses más con dos temáticas distintas a esta, pero primero quiero sentir qué tal va este primer intento. Quiero ver si me gusta, si me lo paso bien y si vosotros os lo pasáis bien. Febrero va a ser el mes del Cine y las Series en el Nexo de Caminos. Así que sentaos y disfrutad.

Ah, se me olvidaba, Tiro al Friki seguirá tratando de lo que nos venga en gana, no está sujeto a este “experimento” que me apetece emprender. Me gustaría saber vuestra opinión, saber si os parece una soberana gilipollez y me borraréis del Reader o si, por el contrario, no os parece una mala idea del todo.

¡Un abrazo!

Friday February 3rd, 2012 in Cine, Series y TV | No Comments »

One Piece (II) – Brook

Sí señores y señoras, vuelvo a hablar de One Piece. En este link tenéis el principio de esta serie de posts y otro que escribí hace tiempo sobre los malos más ridículos. A partir de ahora me voy a centrar en los personajes que forman la tripulación del Mugiwara o Sombrero de Paja. Hoy comenzaremos con el último en llegar a la tripulación, Brook, el esqueleto.

Saga en la que comienza

Brook aparece por primera vez en la introducción de la saga Thriller Bark. Aparece en un barco abandonado en una especie de Triángulo de las Bermudas mágico, donde no entra la luz del sol ni sale casi ningún barco que entra. La saga da buena impresión al principio, pero enseguida tiene aspectos que flojean bastante, sobretodo tras la grandísima saga anterior de Ennies Lobby. Thriller Bark es el barco/isla de otro de los Shichibukai, Gecko Moria (del cual hablé en Malignidades del Frikismo). Este tipejo se dedica a cazar las sombras de las personas e introducirlas en zombies de su propia creación, para tener un ejército con el que poder asaltar el Nuevo Mundo y convertirse en el Rey de los Piratas. Obviamente los planes se le tuercen un poco en cuanto llegan los Sombrero de Paja y su nuevo amigo.

Poderes

Se comió hace mucho tiempo una fruta del diablo que le permitía resucitar. De ahí que sea un esqueleto. Esa Fruta del Diablo teóricamente le hace inmortal, al menos la última vez que murió, la fruta lo resucitó… supongo que tarde o temprano lo comprobaremos. Brook es el músico del grupo, ese músico que Luffy se empecinaba en que quería desde el principio de la serie. Toca el violín y aparte del pequeño detalle de que es un esqueleto andante, maneja con cierto estilo la espada. En Thriller Bark mola mucho cuando pelea, el problema es que después de esta saga no ha tenido rivales a su altura, han sido bichos excesivamente fuertes para él. Anima a todo el mundo y tiene una tendencia casi suicida a pedirle a Nami que le enseñe su ropa interior. ¿Eso es un superpoder? Sin lugar a dudas porque: sobrevive.

Historia y metas:

Cuando Brook explica su historia es uno de los momentos más interesantes y emotivos de la serie. Representa que entró en el Grand Line con su tripulación, como tantos otros piratas, sin un objetivo estable. Pero arrastraron a un amigo, una ballena que les había acompañado desde casi su mar de origen: Laboon. Esa ballena es su “nakama”, pero cuando llegan a esos mares tan peligrosos deciden dejar de lado a su ballena, “abandonarla” en un puerto seguro, ya que tienen miedo de que pueda morir. La tripulación de Brook le hace una promesa a Laboon: volverán a por ella. Claro que cuando muere toda la tripulación, cumplir la promesa se convierte en algo complicado. En fin, esa ballena se la encuentra Luffy y compañía cuando llegan por primera vez al Grand Line, y le hacen la misma promesa, con lo cual mantienen a la ballena (que ahora es un leviatán enorme) con vida durante un tiempo más. La meta de Brook es dar la vuelta a todo el Grand Line y volver a por Laboon algún día, posiblemente cuando Luffy sea el Rey de los Piratas.

¡Un abrazo!

Thursday January 12th, 2012 in Series y TV | 3 Comments »

One Piece (I) – ¿Por qué verlo o no verlo?

Con este post empiezo una serie en la que exploraré esta serie, a ver si alguien se anima a intentar ver sus 517 episodios (por el momento) o en leerse el manga, que también es una opción. Hablé de One Piece y su argumento en el Tiro al Friki #24, pero daré cuatro pinceladas más y luego hablaré de algunos de los personajes más importantes, no de la tripulación del Sombrero de Paja, sino de los habitantes del mundo.

Lo que más me gusta de esta serie es que tienes a todos los personajes típicos ya no de un grupo de rol, sino de casi cualquier grupo de fantasía o de aventuras. Tienes al fuerte que sigue ciega y fielmente al más fuerte (el líder), luego tienes al galán, a las dos chicas (una de ellas con poderes extraños y un pasado misterioso, la otra moralmente ambigua), al monstruo y al inventor. A partir de esta base se van añadiendo tipologías de personaje que mezclan varios conceptos: el monstruo-inventor, el monstruo-artista, etc. Todos tienen sus propias metas, todos se apoyan los unos a los otros para que cada uno consiga individualmente su fin, además de sobrevivir unidos y buscar que el capitán sea el Rey de los Piratas.

Aparte de los malos, que hay muchos y muy variados, hay una serie de personajes recurrentes que si bien sólo aparecen algunas veces o al principio, son de relativa importancia. Muy arriba en la lista tendríamos a Shanks, uno de los emperadores del Nuevo Mundo (aunque esto lo descubres más adelante), uno de los Piratas más bestias del mundo vamos. Él le da a Luffy el sombrero de paja que luego le hará tremendamente famoso, es el ejemplo a seguir para él. También tenemos a Ojo de Halcón Mihawk, el que dicen que es el espadachín más fuerte del mundo, que ya vence a Zoro (el del pelo verde, pelea con katanas y tal) en una de las primeras sagas. Cobby es otro de los personajes que aparecen periódicamente, ves su evolución.

¿A quién le recomendaría One Piece? Pues así a primera vista a alguien que tenga mucho tiempo libre o muchas ganas de engancharse a una serie que va para largo. Aunque si lo pensáis bien, si veis un capítulo por día durante una media de 5-6 días a la semana (suponiendo que no te de por ver más), tampoco es una viciada tan espectacular y es una serie que engancha y entretiene. Eso sí, supongo que habrá sitios por la web donde los puedas descargar en castellano o en catalán (como yo lo empecé a ver), pero yo me lo he tragado todo en japonés subtitulado, como Akira Toriyama manda, y gran parte bajado de esta fansub; muy recomendable sobretodo por su buena organización y por la rapidez y calidad con la que incrustan los subtitulos a los nuevos capítulos.

¿Qué puedo encontrar y, lo más importante, qué no voy a encontrar? Pues excepto los últimos 100 capítulos (siempre hablo del anime), que las cosas se empiezan a poner serias, durante todo el rato tiene una estructura un tanto previsible, a pesar de tenerlo todo bien atado. Eso sí, sólo por la saga del Cuartel General, llena de pelea y de tíos raros pegándose pero repleta de sentimentalismo fraternofilial, vale la pena. Ved One Piece los nostálgicos de Goku, los que os apetezca ver algo para entreteneros y no tener ralladas pseudofilosóficas a lo Death Note, algo que no se os va a acabar fácilmente y que si os gusta, tiene cuerda para rato.

PS: la primera foto la he sacado de esta web.

Thursday November 10th, 2011 in Series y TV | 2 Comments »

Deadman Wonderland o de cómo estropear un buen concepto

Veamos, con un simple vistazo a la wikipedia te das cuenta de que los autores… pueden ser famosos en su tierra pero por aquí me da que no tienen mucho tirón. Antes de comentaros qué me gustó y qué no de este anime (sí, ya sabéis que yo leer cómic japonés como que no…), debería deciros de qué narices va. Pues la idea del anime es cojonuda, la cosa empieza con un ataque de un “tipo vestido de rojo” a un colegio donde todos palman. El tipo hace una magia extraña y le incrusta una especie de rubí gigantesco en el pecho a Igarashi Ganta –una suerte de Shinji Ikari– y lo deja ahí tirado como el único superviviente del ataque.

Hasta ahí todo más o menos “normal” en un manga. Es un poco en el futuro y ha habido una especie de catástrofe/cataclismo que dejó en la tierra una energía maligna que “infectó” a ciertas personas. Vale, buff, aquí ya la cosa se pone un poco extraña pero bueno. En el epicentro de esa explosión se creó un parque de atracciones/prisión (Deadman Wonderland), privado donde los prisioneros se dedicaban a realizar pruebas ultrapeligrosas y a servir en el parque de atracciones. Vamos, una prisión privada donde esclavizas a los presos… pero eso no es todo. Hay un subnivel de presos “difíciles de contener”, todos ellos condenados a muerte, todos ellos “Deadman”. Estos Deadman son tipos que pueden utilizar su propia sangre para atacar a los demás, desde cuchillas en los antebrazos, látigos o balas, bolas que explosionan y un largo etcétera de cosas macabras. Ahí es donde va a parar nuestro protagonista, condenado a muerte por el asesinato de toda su clase (aunque no fue él, pobretico).

Los personajes mira, están puteados a más no poder. La aparición de Shiro y la clara unión que tiene con Ganta desde el principio lo hace todo aún más raro. Los presos típicos se meten con él desde el primer día, hasta que acaba bajando al subnivel donde las cosas se comienzan a poner feas de verdad. No sé si será típico de este mangaka o que realmente la historia pretendía mucho y acabó en nada, pero aparecen y desaparecen personajes con una facilidad narrativa pasmosa. Y ya no es porque en Deadman Wonderland sea fácil morir –que también–, sino porque de repente ese personaje desaparece de escena, lo nombran una vez o dos, y al instante siguiente el foco va hacia otro personaje totalmente distinto.

El dibujo, por otro lado, está bastante bien, a pesar de abusar someramente de los oscuros; tanto que si lo ves una tarde cualquiera entrando algo de luz por la ventana de tu cuarto, difícilmente podrás verlo bien. La música acompaña en los momentos clave pero tampoco es una pasada que digamos, más bien mediocre, todo el rato basada en un único y repetitivo tema, eso sí el opening me gustó muchísimo, una canción del grupo Fade. El dibujo es bueno, no jodamos, pero quizás podrían habérselo currado algo más sabiendo que iba a ser una serie únicamente de 12 capítulos y algunos OVAS.

¿Qué tiene de bueno? Pues el concepto es genial, presos que son magos de la sangre intentando sobrevivir en una prisión de alta seguridad que los hace combatir para ganar dinero y nutrir la investigación maquiavélica del sociopata de turno. Pero ese concepto que empieza tan bien acaba difuminándose en un aire viciado, en una historia que va de lado a lado sin más pretensión que llegar a algún sitio que ni el propio mangaka conoce. Habiendo visto los 12 capítulos que tiene la serie (ya tengo descargado el OVA, no sé si habrá más, pero bueno…) no es recomendable. Yo cuando vi los tres o cuatro primeros estaba flipando, tenía ganas de seguir viéndolo, pero los cuatro últimos me los he tenido que ver en pequeñas dosis, porque mi mente y mi cuerpo preferían apagarse en una agradable y apacible siesta.

¿Conclusión? Ved los tres o cuatro primeros episodios, que total, para lo que dura, vale la pena, y dejad de verla. La historia, tal como ha quedado en el capítulo 12 (y como probablemente acabará con el OVA que me falta por ver), no vale el tiempo que le he dedicado… prefiero ver una serie con menos pretensiones pero que me esté llevando todo el rato hacia algún lugar que no ver esta, que parecía que te iba a llevar a un nuevo Evangelion de sufrimiento y dolor y se acaba quedando en la visión del patio de recreo de cuatro asesinos psicópatas que hacen marranadas con la sangre. Para eso veo Dexter.

¡Un abrazo!

Sunday October 23rd, 2011 in Series y TV | 3 Comments »

Malignidades del Frikismo versión One Piece

Después de las afamadas y tan poco recordadas Malignidades del frikismo versión Dragon Ball Z o su predecesor más escuetamente titulado “Malignidades del Frikismo“, vengo con uno de aquellos posts que aparecen en tu mente, pero que siempre, de una manera u otra, han estado ahí. Os hablé de One Piece en uno de los últimos Tiro al Friki, hoy voy a ridiculi… digo, a enumerar las cualidades de algunos de los malos malísimos de la serie. Caerán spoilers me temo…

Buggy el Payaso:

Su poder más brutal: querrás decir su único poder… se comió la fruta del diablo Bara Bara, la cual le permite partir su cuerpo en X trozos donde X son los que te deje imaginar tu pervertida mente.

Su mayor extravagancia: Leed la anterior frase con voz sensual y lo tendréis en la punta de la lengua.

Historia: Buggy formaba parte de la tripulación del famoso rey de los piratas Gold D Roger, y era amiguete de Shanks (uno de los emperadores del nuevo mundo, vamos, gente con papeles), pero supongo que el hecho de llevar siempre la cara pintada y una nariz de payaso no le hizo ganarse el respeto de toda esa panda de rufianes, con lo que era el chico para todo del barco. Fregona, cebo para pesca de reyes marinos (unos monstruos marinos de aquellos bestias), punching, scratching, lo que se os ocurra. Cuando la triuplación de Roger se desbandó, él decidió formar su propia banda de piratas. No es mal tipo, pero ciertamente es muy ridículo y lo utilizan en consecuencia.

Objetivo maligno en la vida: ser adorado como un gran guerrero del mar y poder llegar a ser rey pirata. El problema es que siempre se acojona cuando llega una tripulación más fuerte.

Ridículo supremo cuando: las miles de veces que los Sombrero de Paja se encuentran con él y su banda y les dan estopa, lanzándolos por el cielo al más puro estilo Team Rocket de Pokemon.

Enel:

Su poder más brutal: se comió la fruta Goro Goro (rayo) por lo que, en todos los aspectos, es un hombre eléctrico. Sumado a una ultra capacidad zen de telepatía subcósmica… da mal rollito.

Su mayor extravagancia: provocar una “cacería” donde sus guardias personales también participan y mueren a montones… algunos dirían que eso no era necesario Enel.

Historia: el señor Enel era un tipo normal hasta que la megalomanía y la fruta del diablo llegó a su vida. Es un tipo de fruta muy poderoso que permite al usuario tanto transformarse en el elemento en concreto como controlarlo… y claro, eso da ideas. Además, el hombre tenía una capacidad extra, una especie de ultraradar extrasensorial que le permite saber dónde están todas las personas a X espacio de él y también, en ocasiones, saber qué van a hacer. Total, que con esas dos cosas decidió que se iba a transformar en dios de una de las pocas islas de tierra de los cielos… que el dios que había era viejuno y el asunto necesitaba algo más de vidilla. Después de llevarse una somanta de palos por parte de Luffy el tío se pira en un barco volador que funciona con electricidad (WTF!) partiéndose la caja diciendo que ahora ya nada podrá detenerlo y no se qué historias más. Claro, nada podrá detenerlo hasta que se vuelva a cruzar en el camino de Luffy & Co.

Objetivo maligno en la vida: ser lo más parecido al dios del Antiguo Testamento pero con poderes… oh wait.

Ridículo supremo cuando: cuando se pasa toda la saga diciendo que es el más poderoso y tal y no cae hasta el final en que su némesis (Luffy) es un hombre de goma… total fail cuando tu poder es controlar la electricidad.

Gecko Moria:

Su poder más brutal: te quita la sombra y te roba tus aptitudes para llenar sus asquerosos zombies… creando versiones más… duraderas de ti mismo. Ah, si te da el sol y no tienes sombra, mueres.

Su mayor extravagancia: su risa, su forma de vestir, su aspecto, su… bueno, clickad aquí y lo entenderéis todo.

Historia: pues resulta que este tipejo es uno de los 7 Shichibukai, los 7 piratas que sirven al gobierno mundial como polis malos dentro de los malos. Vamos, que todos tienen sus propios objetivos pero les hacen algún que otro trabajito a la Marina. Este en concreto está bastante separado del resto, es uno de los más flojos ya que su poder depende exclusivamente de la falta de sol y … bueno, de que sus planes salgan bien. El bueno de Moria debe salir del Nuevo Mundo (una zona peligrosa donde sólo están los malos malísimos o los buenos buenísimos) porque uno de los Almirantes (o de los Yonkou, no lo recuerdo) le da la paliza de su vida.Total, un pringaete que se vanagloria de sí mismo y quiere fundar un ejército de zombies para asaltar el Nuevo Mundo. En el momento actual del Anime parece que el pesado este ha palmado, pero nunca se puede estar seguro, estos bichos son duros de roer.

Objetivo maligno en la vida: conquistar el Nuevo Mundo con un ejército de zombies y acabar convirtiendo a todo el mundo en zombie (típico, aunque añadiría que quiere hacer algo más con los zombies… debido a su aspecto… aunque me lo callo que no quiero escandalizar).

Ridículo supremo cuando: se ríe, en cada capítulo que sale. Es ridículo per se.

Thursday September 15th, 2011 in Series y TV | 1 Comment »

De Camelot, criterio, verdades y autocrítica

El verano ya ha llegado, no sé si os habréis dado cuenta. El verano no es una época demasiado halagüeña para ver series, como supongo ya sabréis. En los dos últimos años me he ido dejando alguna de las series de la temporada para el verano, por ejemplo House; aunque este año no deberíamos quejarnos… a las ya míticas Breaking Bad, Weeds y Entourage, este año se añaden a la parrilla estival Falling Skies y Wilfred. Vaya peñazo os estoy soltando, cuando podríais estar en la playa.

En uno de los últimos Tiro al Friki os hablé de Camelot, contraponiéndola a la más que probable laureada Juego de Tronos. Más o menos desde la grabación del programa no he visto más capítulos hasta la semana pasada que me los acabé en pocos días. Camelot es una serie más relacionada con el mito artúrico, algo que a nadie debería sorprenderle hoy en día. Es una moda que vuelve con fuerza cada poco tiempo, como dije en el podcast, y si lo hace es porque hay frikis que quieren hacer sus propias e indeterminadas interpretaciones de este mito, lo cual a mi no me parece para nada mal; habrá algunas que me gusten más que otras pero por lo demás, yo encantado oigan. No sé si sacarán más temporadas o no, pero si siguen a este nivel yo desde luego las voy a seguir viendo. Muchos os estaréis llevando las manos  a la cabeza, y ahí es cuando entran las otras palabras del título.

El otro día un compañero decía que en cierto sector teníamos poca autocrítica, y yo que me ría, disculpen caballeros. Me considero un friki con todas las letras, al igual que la gran mayoría de los que estáis leyendo esto, y por lo tanto sé dónde están mis gustos y mis expectativas al contemplar ciertas cosas. Pero me reconocerán ustedes, así en frío, que en multitud de ocasiones muchos de nosotros confundimos gustos con verdad y lo enmascaramos todo de sana (o malsana, depende) autocrítica. Y es que me parece patético que a veces nosotros, con el supuesto criterio que tenemos para dirimir estas cosas, no nos demos cuenta de que nuestras expectativas son las que dictan nuestras críticas. Objetivamente puedo afirmar que Camelot es una serie correcta, ya está. A riesgo de repetirme, diré que los actores me parecieron buenos (en mayor o menor medida) y que algunas cosas no pegan nada con cualquier interpretación del mito (ese Arturo medio timorato no convenció del todo a nadie, creo) y que la historia simplemente es otra interpretación del mito artúrico.

Y es que también a veces extrapolamos nuestras propias filias y fobias a lo que debería ser una opinión estable, véase: <<¿Otra serie sobre el Rey Arturo? ¡Vaya mierda de serie, estoy harto de ver series del Rey Arturo!>>. Bueno chico, que estés harto de ver series sobre Arturo y compañía no implica necesariamente que sea una mala serie o que no merezca la pena ver sus 10 capítulos. Y es que me tengo que reír cuando se confunden los conceptos de gustos, crítica, autocrítica, gilipollez y objetividad; porque al final es sólo uno el que se superpone a todos ellos, y adivinen cuál.

El problema de todo esto no es Camelot, creo que no es un pedazo de serie que recomendaría sí o sí a todos mis amigos, por lo tanto tampoco va de eso este alegato. ¿De qué coño estás hablando entonces? Pues del problema en cuestión, todos nos creemos con criterio para desechar o aceptar esta u otra cosa (vean que utilizo la primera del plural) y tacharla de mierda, pero a la hora de la verdad, para hacer una crítica objetiva o autocrítica constructiva, sólo debemos tener una cosa, criterio. Si el criterio brilla por su ausencia todo lo demás se va a la mierda y acabamos extrapolando nuestros gustos. Y el criterio no lo da la edad (aunque ayuda), ni la inteligencia (esto sí que ayuda bastante), ni –válgame el cielo– los conocimientos que tengamos sobre el tema. El criterio es una mezcla de estas tres cosas y la idea de alejarte del objetivo, intentar aislar lo que a ti te ha parecido realmente y establecer comparaciones con cánones (maldita palabra) u otras obras similares. Claro que ahí tu opinión personal se esfuma.

No importa, esto es una opinión personal, cualquiera que sea capaz de entender que sus opiniones son opiniones personales y no críticas objetivas puede pasarse por el forro de los calzoncillos todo este discurso autocrítico y mandarme a la mierda airadamente.

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Friday June 24th, 2011 in Series y TV | 3 Comments »

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