Category: Literatura

El Retorno del Rey o de porqué es mi libro favorito

Sí, siempre lo ha sido, siempre ha sido mi libro favorito y lo seguirá siendo. ¿Por qué? Pues porque a través de las relecturas, los años pasados y las películas grabadas, sigue despertando en mi interior una pasión encomiable por la épica y el romanticismo de un mundo crepuscular. Sigue despertándome una sensación de tribulación temible con final incierto pero que, al final, tras muchos pesares, termina bien… o todo lo bien que podía terminar.

Sí –dijo Gandalf– porque es mejor que sean tres los que regresen, y no uno solo. Bien, aquí, queridos amigos, a la orilla del Mar, termina por fin nuestra comunidad en la Tierra Media. ¡Id en paz! No os diré: no lloréis; porque no todas las lágrimas son malas.

Una página después la aventura se ha acabado y te das cuenta que leyendo el apéndice del mismo libro –que cuenta la historia de Arwen y Aragorn–, o cualquier otro apéndice que puedas encontrar, no va a pasar nada más relacionado con Sauron, la guerra del anillo y la cantidad de personajes entrañables que te vas dejando por el camino.

Y comprenderéis que esta reseña no sea de las más largas que he escrito, puede, de hecho seguramente así es, sea la más corta, pero todo tiene una explicación. Considero esta novela como el punto culminante de la mayor historia de fantasía jamás contada, el clímax al que todos los escritores les gustaría llevar a sus lectores, el punto y aparte de un universo absolutamente coherente que pretende engancharte y trasladarte por una serie de imagenes, una serie de aventuras que ya quisieran para sí muchos autores.

¿Cómo recomendar un libro así? No se puede, un libro así se recomienda por sí solo. Además que no creo que ninguno de vosotros necesite que yo diga esto para saber de qué estoy hablando. Desde las fanfarrias con el retorno de Aragorn a Minas Tirith tras la batalla en el Morannon, hasta la pelea de Eowyn y Merry contra el Rey Brujo, pasando por la agónica travesía final de Frodo y Sam por Gorgoroth hasta el Monte del Destino. Todo huele a épica, huele a misiones imposibles llevadas a buen término con los medios más pobres.

Tendrá sus cosas malas oigan, tendrá sus puntos claroscuros y sus fallos de rácord; pero permítanme no señalarlos, permítanme disfrutar de la única novela que relectura tras relectura consigue atraer mi atención hasta la última coma y que un escalofrío perenne cabalgue mi sistema nervioso hasta el terrible punto y final.

 

Sí –dijo Frodo–. Pero ¿recuerdas las palabras de Gandalf? Hasta Gollum puede tener aún algo que hacer. Si no hubiera sido por él, Sam, yo no habría podido destruir el anillo. Y el amargo viaje habría sido en vano, justo al fin. ¡Entonces, perdonémoslo! Pues la Misión ha sido cumplida, y todo ha terminado. Me hace feliz que estés aquí conmigo. Aquí al final de todas las cosas, Sam.

Thursday April 21st, 2011 in Literatura | 1 Comment »

ESDLA Las Dos Torres – Todas las piezas en el tablero

Recuerdo la primera vez que me leí este libro, recuerdo la ansiedad con la que lo cogí, aquellas ganas de saber más y de tirar hacia adelante… recuerdo que fue uno de aquellos fines de semana tontos que no tienes nada que hacer. Decidí quedarme en casa todo el fin de semana y cuando se me cansaba la vista de leer encendía la consola, ¡ay qué tiempos aquellos! Todo un fin de semana así, leyendo y jugando –aunque más leyendo, para qué engañaros– y llegué al domingo por la noche, antes de cenar, a <<Las Decisiones de Maese Samsagaz>>, me comí las Dos Torres en un fin de semana (no es un movimiento de ajedrez, bromas múltiples, aplausos, fin).

Durante la lectura de aquella primera vez y esta relectura que acabo de darle, solo le he encontrado una pega: la partición del libro en las dos partes de la aventura. En la primera parte del libro tenemos a unos conmocionados Gimli, Aragorn y Legolas que contemplan la caída de Boromir y la perdición de los Hobbits. Se acaban encontrando con un montón de enigmas pero deciden salir detrás de los Uruk Hai a intentar salvar a sus compañeros de armas, desentendiéndose directamente del camino de Frodo y Sam, que estarán prácticamente solos de aquí en adelante. Esta parte, con la inclusión en la ecuación de unos cuantos personajes y localizaciones nuevas (Rohan con Théoden, Éomer, Grima y Éowyn; Fangorn con Ramaviva y Bárbol; el nuevo Gandalf…) le dan otra vida al libro, otro tono. El hecho de que haya una batalla y la vuelta de mi personaje favorito me hicieron no poder despegar la vista de las páginas.

<<Éomer y Aragorn se apoyaban extenuados en las espadas. A lo lejos, a la izquierda, el fragor y el clamor de la batalla volvían a elevarse en el Peñón. Pero Cuernavilla se mantenía aún intacta, como una isla en el mar. Las puertas estaban en ruinas, aunque ningún enemigo había traspuesto todavía la barricada de vigas y piedras>>

Después de la regañina y el azote que le da Gandalf a Saruman en una Isengard anegada, y la partida rauda del Caballero Blanco con Pippin hacia Minas Tirith, nos encontramos ante una situación muy tensa, donde todo ya depende del tiempo y la resolución que le quede a los hombres. En esta situación el libro te cambia a Frodo y Sam; hace ya medio libro que no sabes nada de ellos y tu ansiedad ha crecido también, pero no tanto como para que en el momento culminante de la otra trama te salten a esta. De todas formas sigues leyendo, joder, es el Portador del Anillo, cosas graves le pasarán… y no te equivocas. Aunque el escenario aquí es menos épico y más dantesco, más turbador… los personajes nuevos (principalmente Gollum y más adelante Faramir) son rémoras de un tiempo pasado intentando sobrevivir como mejor pueden. Aún así toda la parte de Ithilien me pareció excepcional en su día y ahora…

<<Sam se deslizó fuera del helechal, pero nadie le prestó atención, y se instaló en el extremo de las hileras de hombres, desde donde podía ver y oír todo cuanto ocurría. Observaba y escuchaba con atención, pronto a correr en auxilio de su amo en caso necesario. Veía el rostro de Faramir, ahora desenmascarado: era severo e imperioso; y detrás de aquella mirada escrutadora brillaba una viva inteligencia. Había duda en los ojos grises, clavados en Frodo>>

Si bien esta interrupción en la narración se hace algo tediosa al principio, pronto los acontecimientos te elevan y te dejas llevar. Para mi gusto es una forma de narrar que decepciona más que gusta al lector, así que creo que el señor Tolkien se equivocó un poquito a la hora de plantear el libro así. ¿Cómo podría haberlo hecho mejor? Pues sinceramente, si lo supiera quizás tendría muchas más visitas en este blog y mucho más dinero –corrijo– algo de dinero en mi cuenta corriente. En todo caso, siempre recomendaré este libro, pase lo que pase y pese a quien le pese.

¡Un abrazo!

Thursday March 31st, 2011 in Literatura | 5 Comments »

La Caída de Hyperion y ahí van mil páginas de conclusión

Empecé esta saga del señor Dan Simmons hace tiempo, aquí podéis leer el anterior post. Aún estoy algo flasheado por esta segunda parte, os voy a comentar mis impresiones pre-spoilers; luego va a ser inevitable el hacerlos. Es una novela que se lee, quizás, con más facilidad que la primera parte, ya que ahora deja de lado aquella forma de narrar en primera persona, con tantas voces y fragmentos de trama tan largos. Ahora incluyen en la ecuación a varios personajes más, uno de ellos tiene <<contacto>> con los demás, eso provoca un reajuste en la lectura, que de alguna manera al principio queda algo artificial pero al cual enseguida te adaptas. Y hasta aquí lo que os puedo contar sin spoilers, después de la foto y hasta la siguiente son cosas de la trama, así que cuidadín. La Conclusión irá libre de pecado.

En la anterior novela entendías las motivaciones de los personajes con una intensidad sobrecogedora, en esta novela por fin contemplas hacia dónde dirigen sus pasos, hacia dónde se mueve su línea temporal y sus destinos. Me dio un poco de dolor de cabeza tanto trajín por las Tumbas del Tiempo, no sé, el señor Simmons lo tenía todo tan calculado que debía saber dónde estaba quién en todo momento… pero que levante la mano a quien no le hayan parecido demasiados devaneos por las arenas, demasiadas luchas y demasiados Alcaudones.

Hacia la mitad de la novela, por suerte, la cosa se estabiliza y a pesar de seguir habiendo follón alrededor de las Tumbas, cada uno tiene su lugar y su acción. Me pareció sublime la parte del segundo cíbrido de Keats, sobretodo cuando llegan a Vieja Tierra, quizás porque ahí ya empiezan a desvelarse algunos elementos de la trama cuya comprensión había escapado a mi endeble mente hasta entonces. La paja mental del señor Simmons es de las mejores cosas de la novela, joder, convierte a un clon raro de su poeta favorito en una especie de divinidad que se auto gestiona a base de amor y empatía, que se alimenta en la conciencia de los hombres. Me han gustado muchas cosas, pero el tema religioso y oracular que las mismas IA intentaban realizar me ha parecido peligrosamente atractivo. Esa super IA hablando en koans, o esas facciones lanzando desde el futuro (hacia el pasado) a su IA Máxima… me gustaría saber cuántos escritores de Scifi han bebido directa e irrefutablemente de esta novela.

Conclusión

Como reza el título del post –no creeríais que me había olvidado–, considero que La Caída de Hyperion es una obra-conclusión. Tiene puntos que quizás el mismo autor retocó para que por sí sola fuera una novela interesante, pero a nadie le sorprenderá darse cuenta de que sus 700 páginas (en edición de bolsillo) son la conclusión de una obra mayor. Cada libro tiene su esencia, su principio y su final; Hyperion y La Caída de Hyperion son dos actos del mismo libro, aunque físicamente esten separados. Además tiene la ventaja de que por separado pueden funcionar perfectamente, es decir, puedes disfrutar tanto de uno como de otro –aunque del que estoy comentando ahora ligeramente menos– por sí mismos, y quizás esto es lo que hace más interesante e instructiva a toda esta saga. Para terminar retomo una costumbre que no sé porqué dejé de lado, la de insertar para despedir la reseña una nota transcrita del libro en cuestión. Esta vez es de los primeros compases de la novela, una descripción que me pareció apabullante del Alcaudon.

Primero ve la sombra: diez metros de ángulos aguzados, espinas, cuchillas, piernas como barras de acero con un cinturón de cimitarras en rodillas y talones. Luego, a través de la pulsación de luz caliente y sombra negra, Hoyt distingue los ojos. Mil facetas rojas y relucientes, un láser atravesando rubíes gemelos, encima del cuello de espinas de acero y el pecho de mercurio donde se reflejan llamas y sombras.

¡Un abrazo!

Wednesday March 16th, 2011 in Literatura | 3 Comments »

ESDLA La Comunidad del Anillo – Tan bueno como siempre

Sí. Estoy releyéndome otra vez la saga. Hacía ya varios años que no lo hacía y llevaba otros tantos meses soñando con tener tiempo para poder ponerme en serio. Así que hace un tiempecete lo volví a sacar de su lugar privilegiado en la estantería y ahí le he dado caña, con un poco de parón por exámenes y por otras circunstancias. Pensando en que no descubriría nada nuevo a nadie, dudé en si escribir o no esta reseña, pero al final me he decidido por hablar de alguna manera sobre los puntos culminantes de la novela y describir esas escenas.

El Puente de Khazad-dûm

¿Y quién no habrá soñado con esta escena una y otra vez? Gandalf delante del Balrog, ese gigantesca amalgama de sombra, fuego y muerte, en un puente delgado por el que solo pasan las personas de una en una… Creo que la primera vez que te lees las novelas intuyes que a partir de este momento las cosas van a cambiar, todo puede pasar y los peligros y las latitudes a las que pueden llegar los personajes solo han comenzado medio a vislumbrarse. Además para los que, como yo, creyeran que Gandalf era el personaje más interesante de toda la novela, debieron sentirse algo decepcionados al ver que un demonio se lo cargaba. Luego con el tiempo descubres que Gandalf, de alguna manera, quería comprobar y acabar con el Balrog que intuía que existía en Moria, de ahí la reticencia a subir por Caradhras (en la peli es al revés) y el ánimo que daba a todos para ir por las oscuridades de Moria. En definitiva, una escena para recordar, para mí, una de las dos o tres más épicas de la saga.

La Disolución de la Comunidad

En esta parte vas entendiendo cosas, vas viendo cómo Boromir no está del todo bien, algo le reconcome y le impide actuar con normalidad. Además, Frodo está taciturno y no parece muy convencido de nada desde la partida al abismo de Gandalf. En este último capítulo de la novela te marcan el ritmo que seguirá el resto de la saga, cada uno por su lado e intentando acarrear sus propias cargas: unos la protección de los reinos de los hombres, otros la verdadera misión. Es una piedra de toque genial.

Los personajes

Un breve repaso final a los personajes y el papel que empiezan a desempeñar en este primer volúmen. Siempre me ha gustado pensar en este grupo aventurero; la Comunidad, nueve compañeros para enfrentarse solos a la intemperie y mil y un peligros que acechan en las sombras de un mundo que ha llegado a su Crepúsculo hace algún tiempo, dirigiéndose premonitoriamente hacia la noche. En definitiva, tenemos a dos hombres, uno heredero de reyes y el otro heredero de los senescales de aquellos reyes, como diríamos, gente con nivel. Luego a Gimli y a Legolas, sendos baluartes de su especie, también hijos de la nobleza; Gandalf, técnicamente un dios de la misma “raza” que Sauron y cuatro Hobbits, dos de ellos de las dos familias más insignes de toda la Comarca. Nueve tipos al lado de los cuales querrías estar en una pelea de taberna, o en su defecto, en unas minas infestadas de orcos.

Conclusión

Vivimos una época literaria de fast food, no solo en la literatura mainstream, sino también en la fantástica. No todo lo que se hace lo empaqueto y etiqueto en el lugar de la literatura facilona, no soy tan demagogo, pero entendedme. El Señor de los Anillos no es una literatura facilona, no es algo que puedas leerte en una tarde (por mucho que muchos hayamos hecho la locura de leer sin parar hasta terminarlo, cosas de la juventud) y acabar de asimilarlo en toda su complejidad. Ya no solo por la fantástica pluma del señor Tolkien –que en paz descanse–, una pluma que no a todos gusta debido a su descripción pormenorizada de cada filamento de la imagen, sino por la profundidad intrínseca de una historia que se encasilla en tres libros pero que sale de ellos en infinidad de puntos.

La Comunidad del Anillo es un buen libro, una obra con solera y dignidad que se alza imperturbable a lo largo del tiempo, la obra con la que nefastamente son comparados todos los nuevos valores de la literatura fantástica. El otro día una amiga que hacía tiempo que no veía al yo decirle que me estaba volviendo a leer el libro me preguntó: ¿Otra vez? En aquel momento solo me encogí de hombros como respuesta, pero ahora podría dar una más elaborada: releo el Señor de los Anillos y lo seguiré haciendo durante mi vida siempre y cuando me siga provocando esas sensaciones. No sé cuántas veces llevaré ya, pero desde luego ninguno de los libros que me he releído en mi vida (tampoco son muchos, para qué engañaros) me ha provocado el mismo estremecimiento y el efecto “vello de punta” que me genera estas novelas.

Así que adelante. Leed Tolkien niños y dejaos de tantos bidones de gasolina, símbolos secretos y vargasllosas cualquiera.

¡Un abrazo!

Wednesday March 2nd, 2011 in Literatura | 6 Comments »

Harry Potter: el Prisionero de Azkaban y el Cáliz de Fuego… parecía que sí, pero es que no

Vuelvo con otra reseña después de la primera en la que intenté desentrañar el porqué no me está gustando nada Harry Potter. Sigo con el estilo de meter dos libros en la misma entrada pero antes de seguir debo comentaros una cosa. Si el cuarto libro se hubiera parecido en algo al tercero quizás, y digo quizás, se le podría haber dedicado un post para él solo, pero mucho me temo que parecía que sí, parecía que la cosa se podía volver medianamente interesante a pesar de los pesares, pero al final es que no.

El Prisionero de Azkabán

Tras la soporífera primera parte, parece que intrínseca de todos los libros, en la que a Harry le sucede X cosa mientras está en casa de sus tíos y en la que se empieza a intuír un cambio de actitud con los Dursley, la vuelta a Hogwarts no trae nada más que la aparición de unos bichejos que me sorprendieron gratamente. Los dementores aparecen en el universo Rowling no pegando demasiado con todo lo demás pero haciéndose un hueco rápidamente a base de mala hostia. Unos bichejos interesantes estos dementores, se alimentan de las emociones positivas de los demás; si bien no es innovador, sí que lo es introducirlos en una ambientación tan melosa y deprimentemente predecible.

A parte de los dementores aparecen en este libro un par de personajes más que quizás es lo que hace que sea el libro más aclamado por los fans (si no me equivoco mucho). El profesor Lupin se anticipa desde el primer momento como un profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras mucho más interesante que el anterior Lockhart y menos malvado que el primero. La continua sombra del ataque de Sirius Black, escapado de Azkabán, no oculta el hecho de que, al final, este mamoncete no sea malo. Si lo hubiera leído de pequeño alomejor no me habría dado cuenta, pero me pareció muy obvio que no iba a ser malo, aunque no sabía el porqué y todo eso. Un libro que avanza algo más la trama general y centrífuga de la lucha contra Voldemort y cuyos nuevos personajes daban algo de vidilla a todo el mundo este de Hogwarts, Hogsmeade y tal. El hecho de que no sea muy largo también ayuda.

El Cáliz de Fuego

Coñazo de libro. A mi no me echan para atrás los libros largos, pero la forma de empezar de este ya me mató. El primer capítulo augura que el buen golpe de timón del anterior libro seguirá en este, un capítulo donde aparece –más o menos– físicamente el señor Voldemort por primera vez, pero a partir del segundo ves el ritmo de tortuga que coge y la desgana con la que se desarrollan los acontecimientos. Que me haya gustado más o menos no quita que si lo miro objetivamente, me da la impresión de no ser un buen libro, de ser una extensión bastante artificial de la historia; donde aparecen por primera vez unas cuantas cosas que se le debieron ocurrir a la señora Rowling entre libro y libro.

Me dio la impresión de que la historia solo avanzaba algo cuando Harry hablaba por carta con Sirius o con Dumbledore; al final deseas con ansia esos acontecimientos para que el rollazo de Harry contándole todo a Hermione y Ron pase rápido y pueda intentar solucionar el enigma de turno. Además, los momentos antes de llegar a Hogwarts se me hicieron eternos –también son más páginas– y ni siquiera el acontecimieinto con los mortífagos anima la cosa lo suficiente como para prestar atención. El torneo de los tres magos y la interacción con las otras dos escuelas son lo rescatable de esta novela, y me siguen pareciendo cosas que la señora Rowling se sacó de la chistera aquel verano mientras escribía esta cuarta entrega. Si es así hay que reconocerle cierto mérito porque todo encaja más o menos bien, pero sigue mostrando que el espíritu final de esta obra en conjunto es algo precipitado y extrañamente aleatorio en casi todo menos en el futuro predecible de Harry y Voldemort.

 

Pues nada, ahora me frenaré un tiempecete en la lectura de Harry Potter ya que tengo cosas más interesantes que leer como la Caída de Hyperion o mi relectura de El Señor de los Anillos. Además, no me apetece lo más mínimo ponerme ahora con el quinto libro, 800 páginas de martirio que, dicho por varios fans acérrimos del niño con gafas, es el peor libro de todos. Alguien le debería haber dicho a la señora Rowling que cantidad no es calidad, porque parece que entre películas, merchandising y dinero a raudales, creía que si ponía más páginas todo podía ser más guay, y no va así el cuento… lo demuestra el paso entre el tercero y el cuarto.

¡Un abrazo!

PS: leed, porque no hay insultos contra Harry, así que no me digáis tonterías en los comentarios que podría haber sido terriblemente más duro y sin embargo he sido calmadamente transigente con muchas cosas.

Friday January 14th, 2011 in Literatura | 5 Comments »

Hyperion de Dan Simmons

He intentado ponerle un nombre al post y no me ha salido algo más a parte de lo obvio; se podría achacar a la poca maestría de un servidor con el verbo, pero tiene más que ver con la novela que conmigo, ya que Hiperion es una obra difícil de resumir en tres palabras, ni siquiera dar tres pinceladas. Esta novela del prolífico Dan Simmons es lo que me gusta llamar “novela puerta”; una obra que a parte de su belleza te acerca como único intermediario a clásicos más desconocidos para el gran público. Sin necesidad de cometer plagio te lleva de la mano hacia las interioridades más melancólicas de Keats, casi obligando al lector más librófilo a leer algo de este poeta o de los también elogiados Cuentos de Canterbury. Cuando una novela te incrusta las ganas de indagar en sus fuentes de inspiración significa que ha hecho muy bien su trabajo, y si encima te encuentras con una calidad de estructura y trama tan tremenda como es nuestro caso, a disfrutar y a seguir adelante.

La estructura de la novela es curiosa y puede llevar a engaño a la gente que lo lea si no sabe cómo funciona; pero antes un poco de trama. Hyperion es un mundo alejado de la Hegemonía –un conglomerado de mundos que la humanidad colonizó y agrupó en un mismo “imperio”– donde hay varias leyendas y diversas rarezas singulares; las más importantes son las Tumbas de Tiempo y el Alcaudón. Las Tumbas de Tiempo son una especie de complejo funerario protegido por un campo antientrópico que, teóricamente, hace que el tiempo retroceda en el interior de dichas Tumbas. El Alcaudón genera un culto a su alrededor que lo venera como el Señor del Dolor; esta especie de divinidad solo se comunica con los hombres a base de asesinatos e indescriptibles muertes.

El Culto del Alcaudón y los gobernantes de la Hegemonía han escogido a siete peregrinos para que realicen la ritual peregrinación hacia las Tumbas de Tiempo, pero cada uno de los siete está un poco… puteado por sus historias pasadas. La gracia de la novela son los relatos de estos peregrinos, que cuentan su historia y su vida, o al menos los momentos que les han llevado a ser elegidos por la iglesia del Alcaudón. Tenemos al cura católico Lenar Hoyt, al coronel Fedmahn Kassad, el poeta Martin Silenus, el profesor de historia Sol Weintraub, el templario Het Masteen, la detective privada Brawne Lamia y el cónsul, que no tiene nombre propio en toda la novela. Personajes ricos y variados con un trasfondo y una historia pasada bastante turbulenta que al final los impulsa a ir en busca del señor del Dolor.

Nos encontramos ante una obra profunda, que mezcla magistralmente temas típicos de la ciencia ficción con otros que quizás no lo sean tanto. El sentimiento religioso que envuelve toda la obra no queda empañado por las constantes alegorías tecnológicas tanto de las Inteligencias Artificales y el tema del TecnoNúcleo (una de las cosas que más me emocionaron) como de las peculiaridades militares de Kassad o la infinidad de términos para describir los teleyectores y las deudas de tiempo. En el universo de Hyperion –y juraría que en teoría en la realidad sería así también– si una nave sale del punto A hacia el punto B a velocidad luz, su tiempo, el tiempo que los de la nave viven en un estado de semiconsciencia será X, pero para el resto del universo esa nave tarda X+Y tiempo en llegar, con lo que los tripulantes de la nave acumulan Y tiempo de “deuda temporal”.

 

Sales de la Tierra hacia la Galaxia de Andrómeda en la nave Galactica a velocidad luz, para tu organismo tan solo pasan cuatro meses, pero cuando llegas a la Galaxia Andrómeda llegas cuatro años después de haber salido.


Para evitar spoilers no voy a comentar lo que me parecen las historias de los protagonistas, aunque la primera fue la que más me impactó; no sé si por ser la novedad o porque realmente es impactante a más no poder. El mecanismo narrativo de que sean los propios protagonistas los que cuentan su historia y no un hipotético narrador omnipresente me parece perfecto, además se nota las diferencias de personajes de historia a historia. Cuando el poeta Martin Silenus cuenta su historia, a parte de por la trama en sí, cada segundo te das cuenta que es otra voz la que habla, una voz bien estructurada y con todas sus partes. En muchas ocasiones los escritores que utilizan estos mecanismos acaban haciendo hablar a todos los personajes más o menos igual, sin darles la personalidad que merecen o que pretendían en un principio, esto no le ocurre a Simmons.

Dan Simmons se convierte en uno de mis autores favoritos, a falta de leer algo más de él. Se lee francamente rápido –tiene sus buenas 500-600 páginas, supongo que depende de la edición– y se le advierte un mimo y un cariño a cada parte de la novela que desgraciadamente no abundan hoy por hoy. Pero ¿qué os voy a contar de Hyperion si la mitad de los que pasáis por aquí ya lo habéis leído? A la otra mitad, sin lugar a dudas esta es una novela atemporal, perfecta para ser leída por cualquier persona, no solo los fans de la ciencia ficción o la fantasía; una obra que os llegará y puede que incluso despierte vuestra curiosidad por autores que puede que no conozcáis.

¡Un abrazo a todos y felices vacaciones!

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Thursday December 23rd, 2010 in Literatura | 7 Comments »

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