Antihéroes
El otro día estaba reflexionando sobre los tipos de antihéroes que hay. ¿Por qué? ¡Qué sé yo, no me juzguéis! En todo caso, la idea del antihéroe es algo que siempre me ha atraído en sobremanera, pero no todo el mundo tiene el mismo concepto de antihéroe. Para mí un antihéroe es un héroe no completamente heroico, me explico. Las motivaciones, gustos y moral de un antihéroe son propias e ineludibles, y este personaje los seguirá al 100% o no, dependiendo. Esa es la definición básica, todo lo que se salga más de ahí es o un héroe o un villano. El antihéroe puede luchar una semana por el bien común y a la siguiente no ayudar a una ancianita a cruzar la calle porque “tiene cosas más importantes que hacer”. Eso no lo convierte inmediatamente en un ser maligno, sino simplemente en un tipo más corriente, más humano, más paradójico. Dicho esto, voy con los tipos de antihéroe que creo que se pueden dar, claro que generalizando mucho, estoy abierto a kilométricas disquisiciones en los comentarios así que no os cortéis.
El Concepto
- Típico: Batman, Spiderman, etc.
- Sacrificados: con la edad estos antihéroes se vuelven cínicos, la experiencia les hace ver las cosas tal cual son, no tal cual les gustaría que fueran. Son los más heroicos de los antihéroes, quizás recorriendo muy finamente el linde entre estos y los héroes. Es el típico personaje que se sacrifica pero que comenzó a ser “héroe” casi por accidente, por casualidad, no por elección. Esto no quiere decir que todos los héroes creados “por casualidad” tengan que ser antihéroes, pero eh, nadie está hablando de Hollywood. Este antihéroe tiene filias y fobias, tiene taritas mentales y probablemente uno o dos enemigos a los que aprecia sinceramente, en los cuales se ve reflejado. A pesar de todo eso se sacrifican por los demás como el Superman de turno, siempre acaban actuando a través de su código moral, de su estricto sentido de la justicia y el honor… lo cual no les acarrea beneficios de prácticamente ningún tipo aparte de la comprensión de sus seres queridos (que normalmente acaban perdiendo también).
- Poco remunerados: ya no sólo están poco remunerados y pueden tener un sentido de la justicia algo… abstracto, sino que nadie o muy poca gente les felicita por lo que han hecho o les da algún beneficio material por ello. Es el típico personaje que acaba de salvar a SU ciudad de una masacre intercósmica y al alcalde lo único que se le ocurre es ponerlo en búsqueda y captura por desorden público o destrucción de la ciudad. Vamos, que están bastante puteados y siempre que más o menos salen del pozo de la mala prensa, acaban cayendo porque el villano de turno utiliza esta debilidad a su favor. Este tipo de antihéroe está muy influenciado por cómo lo ven los demás, por cómo creen que es realmente. Es la historia de la vida adolescente pero sí.
El Malote
- Típico: Constantine, Blade, Rorschach, etc.
- Mamones: creo que es el antihéroe más visible de todos. El tipo malote que al final trata con justicia a los buenos y con severidad a los malvados… al menos casi siempre. A estos tipos les falta una cualidad típica del superhéroe, ya sea bondad, compasión, tenacidad, valor, etc. Normalmente carecen de una cualidad positiva, por lo que inmediatamente los convierte en un poco mamoncetes. Luchan bajo sus propias reglas, no bajo las reglas impuestas por una moral o una sociedad. Suelen ser independientes, trágicos y… bueno, unos mamones de cuidado. A pesar de no ayudar a la ancianita típica a cruzar la calle luego pueden salvarla si el malo intenta atropellarla, de hecho, seguramente la salvarán y luego la insultarán. El Malote es un estereotipo de antihéroe en ague constante: el típico tío duro que puede con todo y que no se atiene a las normas comunes. Normalmente va en moto y viste con cuero o gabardina… dadle vueltas.
- Torturados: claro que nadie es ajeno a esta doble moral. A diferencia de El Concepto, estos tipos no están bien vistos por la sociedad, sólo un puñado de amigos o conocidos muy selectos valoran lo que hacen (normalmente estos amigos acaban siendo heridos con mayor o menor fortuna por alguna cagada del antihéroe). Esta gente no está bien, tiene problemas, normalmente se sienten frustrados, amargados y cabreados por tener que hacer algo que no les apetece hacer; por perder amigos por su culpa y otra cantidad insondable de problemas que con cierta habitualidad y falta de cortesía le caen encima. En muchos aspectos es mucho más humano que el antihéroe, teniendo en cuenta que deja que sus malos instintos afloren con cierta regularidad. Total, que son chicos y chicas torturados, démosles un poco de coba joder. Por cierto, el dibujo de Rorschach sacado de este blog.
El Ser Superior
- Típico: Lucifer (desde Milton hasta el cómic), Sandman, Swampthing, Motorista Fantasma, Dr. Manhattan, etc.
- Divinos: este antihéroe lo tiene todo ganado, al menos en un sentido… abstracto. Estos tipos no sólo tienen un papel en su ciudad, país o mundo natal sino que tienen un papel definido en el cosmos. Están tan por encima del común de los mortales que al final necesitan de alguna manera a los héroes “mundanos” para solucionar sus problemas. O quizás no los necesitan pero les gusta bajar al recreo para mezclarse con el pueblo llano, por llamarlo de alguna manera. Este tipo de antihéroe tiende a tener problemas de globalización cosmológica; que si de repente explota un mundo, que si encierran a un pilar básico de la realidad, que si ahora me voy del infierno porque me aburro, etc. etc. Sus problemas y sus actitudes están basadas en los deberes y poderes que él tiene… y además, tienen amigos que bueno… no te gustaría encontrar en un callejón oscuro.
- Sorprendibles: personalmente es un tipo de antihéroe que me gusta mucho, tienden a ser fáciles de sorprender por la humanidad; tanto en las cosas buenas como en las malas. A pesar de luchar por cosas de índole cósmica, tienden a ser humillados fácilmente por villanos venidos a más o por villanos de su mismo nivel de poder… que es mucho poder. Son personajes que pretenden normalizar conceptos muy elevados y que se consideran abstractos, con lo cual no son seres planos. Tienen más ambigüedades que el programa electoral del PP aunque siempre los acaba normalizando el hecho de que intente cumplir su papel en la realidad.






Últimamente me ha dado por potenciar los posts comiqueros, es que se acerca el Saló y a pesar de que este año no podré ir, no deja de olisquearse ese ambiente prefestivo en la blogosfera comiquera. Este cómic cayó para las navidades, y me lo he acabado de leer hace relativamente poco. Nunca en mi vida había tenido tanta lectura atrasada, la verdad es que no doy abasto, o como se escriba, entre rol, cómics, literatura… universidad.
Hace tiempo que no hablamos de cómics, pero se acerca el Salón y aquí en el Nexo se está esperando el evento con cariño y alguna sorpresa. Para empezar, agradecer a Elberion que me prestara estos cómics justo después de la orgía literaria que me pegué en navidad con Canción de Hielo y Fuego. Me alegra que la participación en la encuesta sobre esta misma saga haya visto aumentada su participación desde que lo verbalicé en otro post, así que ¡votad sobre cuál de las cuatro novelas os gustó más!
estos cómics ganan enteros es en el colorido. Pensad en todas las casas de Poniente, con sus estandartes, sus poderosos escudos de armas… Además que el arco argumental está centrado unos cien años antes de los acontecimientos de Juego de Tronos, con lo que la casa reinante es la Targaryen. No me los había imaginado así de magníficos, lo cierto es que imponen la ostia y media, hablando en plata.
Para mi ver al Chico de Azul con esa carga melancólica recordar todo lo ocurrido en aquella última batalla, no tiene precio. El dibujo es cojonudo y la historia, perfecta. Un último baluarte a lo Abismo de Helm donde las pocas Fábulas que quedan sin haber sucumbido al temible Adversario plantan cara con valor espartano a todas las fuerzas que este envía contra ellos. Es el epíteto romántico del final heroico, yo cuando comencé esta serie no imaginaba que me iba a encontrar con algo así. Además, enseguida te das cuenta de que no hay que perder de vista el binomio Caperucita Roja-Chico de Azul; intuyes desde el primer momento que esa relación no acabará con el trágico final del arco argumental, sino que influenciará gravemente los demás acontecimientos (que en ese momento, desconoces).


