Llego tarde a esta peli, pero bueno, nadie es perfecto. En su día me llamó poderosamente la atención pero tuvo que ser cuando por fin vi Cisne Negro que me decidí a ponerla en mi lista de descarga. Se trata de una película del señor Aronofsky, y si eso no fuera ya suficiente garantía de éxito, 2 nominaciones a los Oscar, un 8.2 en IMDB y el resurgimiento de una vieja gloria como Mickey Rourke te dan a entender que vas a ver una pequeña pieza maestra del cine. Vaya por adelantado que me ha gustado mucho.

¿Y de qué va? Pues para los pocos que no lo sepáis, se trata de cine negro, pero no negro en el sentido de asesinatos, peleas, drogas y mafias. Se trata de cine negro porque extrae del pozo de la oscuridad a los luchadores de pressing catch retirados del gran espectáculo, aquellos que se ganan la vida peleando en rings cutres de veladas provinciales que como mucho consiguen albergar 200 o 300 espectadores. Muestra los duros entresijos de un mundo donde las glorias pasadas aún son medio respetadas pero solamente de boquilla, donde las drogas, anabolizantes y mierdas por el estilo están a la orden del día y donde todo esto se mezcla con la frustración y el sufrimiento de gente que ha tenido a decenas de miles de personas coreando su nombre y que ahora apenas consiguen dinero para pagar el alquiler de su casa-caravana.
No sé, juntad esto con la forma en la que el señor Aronofsky narra las historias que cuenta y tendréis un drama duro que golpea –cruel ironía– con fuerza cualquier atisbo de levantar cabeza que tengas. La peli plantea preguntas, plantea secuencias y momentos que te hacen pensar en la delicadeza de la fama, en la mierda que conlleva la pérdida de esta y en todo lo que rodea la vida de personas dedicadas en exclusiva a la lucha libre. No sé cuánto de cierto puede haber de todo lo que enseña la película, pero no creo que se distancie demasiado de la realidad, con que sea verdad la mitad de la mitad (ya no solo las consabidas preparaciones de los combates) estaríamos delante de un mundo hipercainita donde todo se mueve a través del dolor y la fama.

El reparto me ha encantado, una fidedigna Marisa Tomei (y a muchas les gustaría permanecer así a su edad, oigan, por mucha cirugía o lo que quieran ustedes) que interpreta a lo más parecido a una amiga que ha tenido el prota. Una bailarina <<vieja>> para los estándares de adolescentes que hay, que intenta ganarse la vida manteniendo felices a los pocos clientes como Randy (Rourke), que aún le piden sus bailes privados y sus cosas. Por otro lado tenemos a la hija perdida de Randy, Stephanie (Evan Rachel Wood) que ya solo por esos ojos constantemente anegados de lágrimas te convence coño, claro que te convence. Ella aparece menos en pantalla, pero la carga dramática que soporta, sobretodo hacia la mitad de la película, hace que te conformes con eso y que le de la puntilla extra al drama.
Hay una escena sobretodo que me impactó muchísimo, una en la que Randy se enfrenta contra un tipo que utiliza todo tipo de objetos de bricolaje como armas. Antes de la pelea el notas le empieza a decir que si le importa que le haga “lo de la grapadora”, que la gente se vuelve loca cuando lo hace… a lo que Randy responde que no… Luego la escena de la pelea es agobiante, te duelen los golpes y las caídas sobre astillas, hierros y grapas. Siempre bromeamos con el tema –sólo hace falta que escuchéis la intro del último programa–, pero a estos niveles de competición, creo que los artificios quedan en muy segundo plano. La sangre es real, al igual que el dolor que se infligen. No hay paracaídas, no hay segundas oportunidades.

En definitiva, ponedla si os apetece pasar un rato angustioso. No es una película para toda la família, ni siquiera para todos los públicos; seguramente habrá muchos de vosotros a los que no les gustó en absoluto y otros a los que encantó. Es la magia del cine, a veces te deja con un sabor amargo y la sensación de que lo que acabas de ver es algo más que un blockbuster (no estoy diciendo que The Wrestler lo sea ni pretenda serlo) y hay veces que simplemente sabes que vas a ver un superventas (como cuando a final de mes peregrinemos todos a ver Thor). Ved el primer cuarto de hora, si no os convence entonces no lo hará en el resto de hora y tres cuartos que dura esta <<El Luchador>>, a mi se me pasó volando… Una peli que como mínimo, si la acabas de ver, no te dejará indiferente.
¡Un abrazo!