Los renglones torcidos de dios – Torcuato Luca de Tena

Una vieja novela repleta de un lenguaje semi arcaico pero unas preocupaciones tremendamente modernas. Podría resumirlo así, largarme de aquí y dejaros con una cara extrañada, no sabiendo si crucificarme o dejarme volar en libertad. Pero es que es así, Los renglones torcidos de dios es un clásico moderno, casi contemporáneo, escrito desde un profundo conocimiento del ser humano y los entresijos que se esconden tras bambalinas, escrito con la certeza característica de quien tiene una historia resultona sin más pero que sabe plasmarla con tremenda sincronía con el público. Una buena novela, a fin de cuentas.

Bueno, si nunca habéis pillado el ejemplar de este libro que seguramente pululará por vuestra casa, os pongo en antecedentes. La novela trata de la trágica historia de Alice Gould, de Alicia de Almenara, una mujer de armas tomar, refinada, culta y con un alto concepto de sí misma que… bueno, que parece estar total y absolutamente loca. Mientras las dos líneas de pensamiento y acción de la novela se van entrecruzando hasta que no te das cuenta de qué es verdad y qué no, bailas al son que marcan las páginas. Durante unos segundos crees la versión de la señora de Almenara; esta dice estar totalmente cuerda y haber entrado en el manicomio por cuestiones de trabajo, para resolver un crimen que le encomendó un amigo de su marido. Por el otro, todo parece apuntar desde “el mundo cuerdo” a que es una paranoica exageradamente inteligente capaz de justificar prácticamente cualquier acto y mentira que cometa.

Y cada dos pasos se confirma la teoría de Alice Gould, que al principio decide esconder a todos excepto al lector, para dos pasos más tarde volverse a confirmar la opinión que tienen los médicos sobre el estado psicológico de la buena mujer, todo esto sin perder un ápice de coherencia e inmediatez, sin estancarse vamos. Como he dicho, es un baile fantástico entre las dos soluciones de una ecuación de segundo grado, donde no te das cuenta de qué narices es cierto o no hasta que se descubre bien al final.

Según reza en la introducción del libro, el señor Luca de Tena decidió que sus conocimientos sobre psiquiatría no eran lo suficientemente elevados como para escribir esta novela, con lo cual decidió fingir una enfermedad mental para que lo internaran en un sanatorio público de la piel de toro. El buen hombre pasó ingresado voluntariamente diecinueve días con sus dolorosas noches, por lo que el ambiente y el color que se respiran en la novela parecen ser de fiar. Según comentan también en el prólogo, hay detalles sobre el tratamiento a enfermos y tal que no están todo lo cercanos a la realidad que deberían, pero me parece lo más normal del mundo, estamos hablando de una novela no de un ensayo.

Juntando la arrebatadora personalidad de Alice Gould, junto con los personajes (tanto sanos como locos) que aparecen y el deprimente y bucólico ambiente que refleja los muros de esa Cartuja transformada en manicomio, se convierte en una novela directa, aterradora y muy bien ejecutada. Directa porque sólo se anda por las ramas cuando quiere andar por ellas, no focaliza lo banal, lo que sólo sirve para rellenar páginas de descripciones o conversaciones absurdas. Aterradora porque te hace pensar en si todos estamos un poco locos o no, en que si todos tendríamos la sangre fría y la voluntad de Alice Gould o los médicos que aparecen en estas páginas. Y bien ejecutada porque, sinceramente, sabe cómo camelarte, intenta llevarte por páramos desnudos y descripciones barrocas que acaban resultando obvias, limpias y fascinantes; quizás ayude al resultado final lo impactado que se puede sentir el lector ante lo que sucede.

En definitiva, dadle una oportunidad entre partida y partida, no os decepcionará.

¡Un abrazo!

Cita: Consideró que la primera norma del lugar en que se hallaba, y que merecía estar escrita en letras de bronce junto a la verja de entrada, debería ser ésta: <<Prohibido asombrarse de cuanto se observe más allá de estas murallas>>

Sant Jordi 2012

Y sintiéndolo mucho, hoy tampoco os puedo dar una bala. La semana que viene fue una semana mortal en el trabajo, una semana de llegar a casa y apetecerte sentarte en el sofá casi sin cenar, así que no he querido invertir poco de mi tiempo libre en una bala. La próxima semana tendréis un Tiro al Friki normal, y espero para la siguiente si dispararos un nuevo micropodcast. Hoy es Sant Jordi, a estas horas yo estaré ya muerto de cansancio y cansado de que moribundos me pregunten por libros que no existen; así que, como viene siendo habitual, os voy a dar unos cuantos “posibles” para que os lo compréis hoy o cuando os de la gana.

Shantaram

Salió en noviembre en edición de “bolsillo”, publicado por books4pocket. Es una historia larga y en ocasiones algo rocambolesca, pero vale la pena. Hablaré de ella en uno de los siguientes Tiro al Friki, me apetece y creo que vale la pena comentarla. Así a grandes rasgos, es la historia de un preso fugado de Australia que acaba en Bombay, viviendo y sobreviviendo como mejor puede. Es una historia donde se mezcla la realidad con la ficción, las cosas que él vivió con cosas que posiblemente ni siquiera se planteara. Una buena elección, aunque no apta para personas que tengan miedo de libros que superan las 600 páginas.

Confesiones de un Gángster de Barcelona

Recién salido en edición de bolsillo para este Sant Jordi, la novela de Lluc Oliveras es una especie de Shantaram a la española, a la barcelonesa. Teóricamente habla de las peripecias de un gángster en Barcelona, como el propio título dice, y a pesar de que no me lo he leído aún, lo considero una apuesta decisiva de aquí en adelante. Quizás me equivoque pero démosle tiempo al tiempo.

Las Naves de la Magia

Hace no demasiado que La Factoría comenzó a reeditar las novelas de Robin Hobb. Yo pude conocer la obra de esta autora gracias a ellos, así que me sorprendí muy gratamente cuando en los catálogos que llegan a la librería vi que iban a reeditar también la segunda trilogía, la de las Naves de la Magia. La aventura nos lleva de nuevo al mundo de los Seis Ducados, pero esta vez en la zona marítima. Promete explorar un tema poco tocado en la fantasía heroica así que bien.

Simiocracia

Alex Saló lo ha vuelto a hacer después de Españistán, con sus 9,95 € promete unas cuantas risas y un montón de verdades como puños. Es un cómic facilón pero resultón, y ahí radica su gracia máxima. No sé cuántas balas le quedarán al autor tras estas dos obras, pero con los tiempos que corren me parece que seguirá teniendo éxito sn parar. Dadle una oportunidad.

Fiasco

Estaba claro que iba a colar un juego de rol en las apuestas de Sant Jordi, y considero que esta apuesta de Edge puede ser una de las más divertidas de los últimos tiempos. Un juego de rol en el que no necesitas un máster y en el que las situaciones rocambolescas se suceden con temible precocidad. Cuidado niños, si os gusta el Gran Lebowsky y toda esta calaña de películas, tener un Fiasco en tu casa será lo más divertido que habrás hecho en los últimos tiempos.

Tormenta de Flechas, ver a griegos zurrarles a bárbaros siempre mola

No soy mucho de leer novela histórica, me toca la fibra sensible profesional y se me eriza el pelo de la nuca, como a los gatos. Pero no me pude resistir, Tirano, Tormenta de Flechas de Christian Cameron me prometía una cosa que luego me dio, así que de puta madre. Trabajando en una librería uno ve de todo, desde pufos infumables cuyo autor deberá pagar un alto precio el día del juicio final, hasta libros resultones que se esconden por las esquinas y que algún cliente bienaventurado te recomienda fervorosamente. Todo vale y a todo hay que prestarle atención; la gente es muy impulsiva, tendemos a dejarnos llevar por el título, la portada o lo que sugieren ambas cosas. No voy a negar lo que me atrajo de este pequeño libro, la portada es genial y cuando lees la contraportada, promete. 

Me gusta escoger novelas históricas, creo que tengo buen ojo para ello, y en este caso acerté de pleno, excepto por el hecho de que es la segunda novela del autor y me perdí lo que pasó en la primera. Mi consejo al buscar o intentar leer novelas históricas es que el escritor sea historiador; eso no necesariamente te asegura una buena narración, pero lo que seguro que te da es estabilidad en la trama y hechos consecuentes en el ámbito histórico. El señor Christian Cameron es un profesor americano de historia y clásicas o sea que podéis ir tranquilos, además su forma de narrar es cortante, rápida y excitante.

La novela nos lleva a la etapa final de la epopeya de Alejandro Magno, pero en vez de abordarlo corrientemente, como todos los autores noveles de novela histórica, se centra en uno de los puntos oscuros de la historia aledaña al macedonio: los abandonados por Alejandro, los licenciados griegos. Cuando Alejandro Magno fue conquistando territorio tras territorio, iba asumiendo en su ejército la parte o totalidad del ejército rival, con lo cual el monstruoso gigante se hacía cada vez más difícil de alimentar, transportar y dirigir. Poco a poco se fue dando cuenta de que licenciar a sus hoplitas griegos era lo mejor que podía hacer; los griegos eran gruñones, siempre creían tener la razón y a pesar de que eran una fuente inagotable de victorias (la formación y la disciplina griegas no la tenían los bárbaros ni de coña), también eran “caros” de mantener. Pues esta historia se centra en uno de esos griegos, en un capitán de caballería ateniense licenciado por Alejandro Magno, un tal Kineas y sus compañeros griegos igualmente licenciados.

La novela es una anábasis por las tierras cercanas al mar negro, por sus tribus, sus costumbres y su diversificada helenización. Kineas, el protagonista, ha decidido unirse a las tribus como representante de Olbia, una colonia griega en las cercanías del mar negro; estas tribus le van a declarar la guerra a Alejandro en el este, y hacia allí se dirige este variopinto ejército formado por tribus de las estepas, sármatas, caballeros atenienses y hoplitas de todas las naciones de Grecia. Me gusta mucho cómo describe la relación en los campamentos, cómo habla de las tribus y de cómo las debían ver los civilizados griegos, todo está bien acompañado con una historia de venganza con final incierto para el prota.

Te acostumbras a Kineas y al espartano Filocles, a Niceas, Srayanka y Diodoro, te da pena cuando les pasan cosas malas y te divierte cuando se divierten y preparan las estrategias de guerra. Pero no sólo es bueno porque la trama sea interesante, porque te sorprenda las cosas que van pasando, es bueno porque todo encaja. Hay veces que aunque el escritor de turno se documente no acaba de pillar la sinergia de la época, pero el señor Cameron sí que lo hace, además de una manera profunda. Así que niños, si queréis investigar algo de la época sin necesidad de leer a señores mucho menos entretenidos, dadle una oportunidad a esta saga, Tirano, y dejad que el espíritu hoplita entre en vuestras vidas (facepalm)

Cita: El cortejo fúnebre salió a su hora porque el ejército llevaba un verano entero de campaña a sus espaldas. Los sacerdotes cantaron, y la falange oyó la melodía y cantó con ellos, escandalizando a los sacerdotes más jóvenes que no habían servido en el ejército. Y luego, cuando la procesión traspasó las puertas, Eladio entonó el peán, y todos los soldados se unieron, miles de gargantas esforzándose para alabar a Apolo, el mismo cántico que había templado sus nervios en los últimos segundos antes de la carga macedonia. 

Tiro al Friki #41 – Después de esto no quedará ninguno

Volvemos con un sosegado programa en el que nos debatimos entre odiar a nuestro público y amarlo. Así somos, damas y caballeros. Sin más preámbulos así les dejamos. Hardcore is the power, recordadlo niños.

Descargar Tiro al Friki #41

  • Intro: in heeeeeeeeeeeeell, ejem.
  • Noticias: XX One NIght Stand, Buenas noches y Buenafuente, Django Uncharted, Danza con Dragones.
  • De aquellos barros estos lodos: Roger nos trae un repaso de grupos caídos en eterna desgracia.
  • Anime: en lo que se está convirtiendo en recurrente, Oliver nos analiza otro anime, en este caso Fate/Zero

Si queréis que mejoremos, enviadnos vuestras críticas a las formas de contacto habituales. @NexoDeCaminos en Twitter, en Facebook tenemos el usuario Nexo de Caminos y la página de fan Tiro al Friki Podcast, también estamos ya en G+ con la página de Nexo de Caminos y la del programa Tiro al Friki y por último la dirección de mail tiroalfriki@nexodecaminos.com. Además si pasáis por Barcelona y buscáis locales frikis, recordad buscar la lista “Tiro al Friki” en foursquare. ¡Mandadnos cosillas, que no somos tan malos!

Sapkowski y las peripecias del brujo de Rivia

Este libro lo hurté temporalmente con el permiso de su dueña y ha resultado ser una de las experiencias más vivificantes de los últimos tiempos. El último deseo y la Espada del Destino son las dos primeras obras que narran las historias del brujo Geralt de Rivia en un mundo indeterminado plagado de extrañas y maléficas criaturas. Quizás habréis leído de todo de este autor y esta saga, puede ser que algunas de las cosas que hayáis leído sean incluso ciertas. Lo cierto es que estamos acostumbrados –en la fantasía, me refiero– a leer ciertos productos (que no obras) y a que nos gusten sin más. No tengo nada en contra de Salvatore, todos tenemos que comer y desde luego sus novelas me entretienen. La diferencia entre esa fantasía fast food y la que ilumina Andrzej Sapkowski es que aquella sólo te entretiene, esta además te emociona.

Pero no te emociona como podría hacerlo una novela de fantasía, por la lucha a muerte o cualquier cosa por el estilo; no, te emociona por la intensidad de los sentimientos y por la narración llena de guiños a autores que no son de la fantasía. Hace unos días hablaba con un colega del gremio que ha enfocado su camino hacia fuera de nuestras fronteras (obvio), estábamos sentados en un populoso bar de Barcelona e intentándole convencer para que se leyera esta saga me dijo: “Ya, pero es que en la fantasía se refugia mucho escritor de mierda“. Y es cierto, y te puedes dar cuenta cuando le das un par de mordiscos a esta obra de Sapkowski (puto nombrecito polaco…), ya que comparativamente, la mitad de autores de fantasía que he leído escriben de forma mediocre.

Tanto El último deseo como La Espada del Destino son dos series de relatos cortos que al principio no parece que tengan que llevar a ninguna parte pero que enseguida (de ahí los dos mordiscos) ves que tienen un filo hilo conductor que los une permanentemente. No se trata de una novela convencional, quitaoslo de la cabeza, se trata de una serie de relatos en un mundo cuyas fronteras son difusas y cuyas sorpresas se te van revelando a través de la hastiada mirada de un brujo, un repudiado del mundo que caza monstruos para sobrevivir.

Y si no os estoy contando nada de la trama o de cómo escribe no es porque no pueda, es porque quiero que le deis una oportunidad. Da igual lo que tengáis en la lista de pendientes de fantasía, en cuanto podáis dedicadle un par de capítulos al señor de Rivia y fliparéis con cómo está montado el mundo, con cómo poco a poco te vas introduciendo en la pesarosa vida del híbrido, en sus problemas pasados, presentes y futuros. Los brujos en este mundo son cazadores de monstruos, utilizan sus habilidades genéticamente mejoradas con magia para ganarse las recompensas por zurrarles a los malotes, pero por ello son odiados y temidos tanto por el populacho como por los sabios que entienden lo que se ha de hacer (druidas, magos, hechiceros, etc.).

Nada más que decirles señores y señoras, denle una oportunidad con la mente abierta y conseguirán adentrarse en una literatura muy rica en matices, llena de giros insospechados y con una fluidez fuera de lo común. Muy bien escrito, una historia intrigante para introducirte en este mundo y una estructura, como digo, fuera de lo común en la fantasía, harán las delicias de todos los que vayáis al mundo del brujo de Rivia con las expectativas bajas y los ojos muy abiertos.

¡Un abrazo!

Legado de Christopher Paolini, un final decente para una saga demasiado larga

El título del post podría ser el resumen perfecto de mi experiencia con la saga Eragon. Los dos primeros me los compré y leí después de que Nath me lo recomendara y de verlo en pilas gigantescas constantemente en las librerías, del tercero (cuya opinión tenéis aquí), ya rajé suficiente en su día y sigo pensando lo mismo: fue un libro intrascendental en cuanto a trama pero que seguía con el tono general de la obra. Igual se me escapa algún SPOILER, así que cuidadín si queréis leer el libro en algún momento.

Es curiosa la sensación que te viene cuando coges un libro que sabes que es el último de la saga que sea; pero no el último escrito por el momento, sino el último de verdad, con el que acaba la historia de los personajes de los que te has encariñado. Es una mezcla entre añoranza y alivio; alivio por saber que el escritor de turno ya no la puede cagar mucho más, que ya se acerca el momento final y debes tener fe en que todo va a acabar de una manera interesante cuanto menos. Añoranza porque si ha sido una saga que te ha gustado (normalmente no llegas al final si no te ha gustado, podéis contemplar lo que ocurre aquí) te da pena que todo llegue al desenlace, quieres saber y vivir más con los personajes y todo lo que les rodea… claro que a veces es mejor dejar morir una historia que alargarla indefinida y absurdamente.

Pues en este último libro Paolini narra todo el rato batallas. Tanto que cuando llevaba 100 páginas aún no había pasado nada que merezca la pena ser reseñado de verdad. Como mucho la obtención de la lanza matadragones… que oh, uh, qué sorpresa, la querrán utilizar contra Galbatorix y su dragón en la batalla final. La trama pues bueno, llega al desenlace, no hay más que decir, no pasa nada realmente sorprendente; de hecho las cosas son bastante más predecibles que por ejemplo en Eldest, en los que hay momentos y giros donde sí se te queda un poco cara de tonto. Aquí no. Cada vez Eragon es más fuerte y cada vez se da cuenta de que es más débil que Galbatorix, sin embargo sigue luchando hasta el final y bueno… os lo imagináis.

Sin embargo, hay una cosa interesante del final, una cosa que me ha gustado y que sólo por eso me mantendrá despierto y atento a la siguiente obra de este autor. A pesar del previsible desenlace, a mí personalmente me sorprendió muy gratamente darme cuenta de que aún quedaban 100 páginas de novela. Lo que pasa después tampoco es excesivamente espectacular, pero al menos te deja con el regustillo de haber visto lo que pasaba después del final del viaje del héroe típico y tópico. Es recurrente en las novelas de fantasía (y en muchas otras temáticas) que cuando el héroe asuma su destino final ya le quede poco que contar al novelista… sin embargo aquí te da un repaso por varios meses después de… bueno, del predecible final. A pesar de eso tenía ganas de llegar al clímax porque Paolini ha dado muestras durante toda la novela de poder dar un pequeño giro inesperado que reconduzca todo hacia otro lugar… en este caso no fue así.

Si bien es recurrente hasta casi el abuso en conceptos como la magia, las descripciones excesivas de cosas ya explicadas y las peleas, hay que estar atentos a Christopher Paolini, no tiene mal hacer y yo creo que si se pone en modo adulto puede sacar novelas de fantasía épica muy pero que muy decentes. Sólo el tiempo me dará o me quitará la razón. Por el momento se cierra la etapa de El Legado, aunque fijo que en unos cuantos años volverá a este mundo, tras tener éxito o fracasar estrepitosamente con sus otros proyectos. Habrá que esperar… mientras tanto tenemos a Martin y a Sanderson para entretenernos hasta la saciedad y para ponernos los pelos como escarpias constantemente.

¡Un abrazo!

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