A partir de la palabra en negrita los que quieran ver los últimos dos capítulos que no lean, ya que esto estará cargado de SPOILERS.
Y sí, señoras y señores, Lost, Perdidos, se ha terminado. Han apagado la luz (ya me entendéis) sin esperar a que nos acabemos de subir los pantalones, y las ondas, las tertulias, los unos y ceros y los periódicos más desapegados están esputando bazofia y alguna que otra crítica interesante. Porque antes de dar mi opinión sobre esta serie y sobre esta última temporada, debo alzarme ante esta furibunda masa de “patilladas” y “sin-respuestas” que la gente está estampando en la cara de esta serie que solo nos ha traído horas y horas de diversión. Y es que aquellos que quisieran un “esto es blanco”, “esto es negro”, “este ha hecho todas esas barbaridades porque tiene una enfermedad conocida como Patatusklin que le diagnosticó el doctor Rasputín en el año 1942″, ha estado viendo otra serie. Como he leído en muchos sitios, y como yo mismo argumenté tras ver los capítulos y sentir lo que sentí: Lost ha sido una serie coral en todos los sentidos, tanto en teorías, personajes y soluciones. Lost ha sido y será siempre “més que un club“. Entiendo, aunque no comparto las opiniones de que se necesitaban respuestas; vale bien, a mí también se me ha quedado alguna duda en el candelero y he tenido alguna decepción, pero no por eso deja de gustarme el final.

The End
Dos capítulos magistrales. Sin lugar a dudas. A mí lo de la “realidad alternativa/purgatorio” no me llamaba demasiado la atención, por lo que todas las respuestas y la coalición de elementos clave que se dieron en esa parte de la serie me sorprendió gratamente. El interés brutal de este megacapítulo se centraba en la isla, o mejor dicho, en los personajes que quedaban en la isla. Que Jack, un personaje que a mí siempre me gustó a pesar de el odio enconado que la gente le tenía, fuera al final el Candidato escogido/autoproclamado no lo hace inverosímil, sino totalmente coherente con lo que viene siendo la serie en general. La Isla acaba siendo una especie de metáfora chunga sobre el orígen del universo, sobre el bien y el mal; un tapón cósmico. ¿Puesto por quién? A saber, si nos metemos a dar respuestas religiosas sobre el asunto acabaremos decepcionando a todo el que se nos ponga por delante.
Ha sido suficientemente concreto como para molestar a muchos pero no decepcionar a todos. Respuestas más concretas hubieran decepcionado seguro. De hecho, ahora hablaré sobre ello. El final del capítulo cierra un ciclo en muchos sentidos. ¿Acaba donde comenzó? Solo físicamente. Los personajes han evolucionado, han vivido sus vidas al máximo, estaban perdidísimos en sus existencias de trastienda, alcohol, venganza y frustración. Lost me ha convencido. ¿Hubiera escogido una ida de olla distinta para explicar el tema de la realidad alternativa? Puede, pero planteaoslo como una buena crónica de rol, damas y caballeros. Cualquiera que hubiera VIVIDO esas dos últimas sesiones, al final habría echado una lagrimita y los pocos peros de guión que hubiesen quedado sin atar, le habrían resultado ínfimos en comparación con la experiencia vivida. Podéis verlo así o podéis seguir sufriendo por la decepción que os ha causado el final y el consabido “estaban muertos” (no voy a explicar el tema de que no estaban muertos, asumo cierto grado de capacidad en los lectores de este lugar).

Enigmas sin resolver y resoluciones sin sal
Podría escribir varios posts sobre Lost, pero os lo voy a concentrar todo en vena, que tengo otras cosas de las que hablar. Hay cosas que se han quedado sin resolver; no las voy a enumerar porque me dejaría varias y seguramente no anunciaría las más importantes. Pero quizás ese mal sabor de boca no sea por no haber resuelto cosas, sino por solo haber resuelto las cosas del final. Vamos a ver, quizás en esta última temporada nos han MOSTRADO realmente que los enigmas que creíamos ver, realmente se centraban solo en la lucha de dos hermanos. ¿Decepcionados? Bueno, en el fondo es el combate más mítico, místico y épico que podáis contemplar: Bien contra Mal, Luke contra Darth Vader, Goku contra Vegeta. ¿La Isla? Ey, es muy metafórico, lo entiendo, pero volvemos al grado de concreción. ¿Purgatorio? ¿Euroboros? ¿Extraterrestres? ¿Realidades paralelas? Dadme una respuesta que hubiera gustado a todo el mundo y os daré la mano y me iré fumando un cigarro camino abajo.
Cosas que me han dejado un regusto sosete. El bueno de Richard, Ricardus o como queráis llamarlo. Ha resultado ser un “muyayo” (con todo el respeto) lacayo de Jacob y prou. Sinceramente, me esperaba más de él, algo más grande y mítico. El tema de la estatua ayudó a fomentar esa esperanza en mi interior, así como el templo con jeroglíficos chungos; al final simplemente me he tenido que conformar con un “pues será que muchas civilizaciones distintas han pasado por la Isla y han ido dejando su huella“. Chachi, pero me hubiera molado darle más protagonismo a esa parte del guión; así como me hubiera gustado también saber el papel de Hugo y Ben en la Isla como guardianes, la vida de Desmond, Claire, Kate, Sawyer… nos tendremos que conformar con el epílogo que sacarán con la edición en BluRay (¿?) de 15 minutos de Hugo y Ben en la Isla. Promete más debate si cabe, ya lo verán ustedes.

Perdido sin Lost
Por mucho que no haya gustado la serie, esta ha sido una de esas experiencias que se recuerdan toda la vida. Y me cabrea leer cosas por internet (ya hace días que sudo de leer cualquier cosa relacionada con Lost) de gente que se volvía loca por la serie, que le encantaba y que ahora porque no hayan cumplido sus desmedidas (en mi opinión) espectativas, la serie se convierta al instante en una basura omnipotente. Puedo entender (como por ejemplo el caso de Rager) que haya crecido con la serie pensando que tendría respuestas concretas para ciertas cosas, puedo entenderlo, pero creo que puedo afirmar (si me equivoco dímelo sin dudas, incluso replícame con un post) que no negará la calidad de una serie como esta, a pesar de que pueda considerarla carente de respuestas finales necesarias.
En definitiva. ¿Qué voy a hacer? Pues supongo que dentro de no demasiado tiempo revisaré la serie en plan bien, recordando todos los buenos momentos que me ha hecho vivir, incluso muchos más buenos momentos que otras tantas series que me han enganchado en mi vida y mantengo ancladas en mi alma. Lost ha dejado un hueco importante en mi tiempo, un lugar desolado repleto de luces y fuertes emociones. Hablando en serio; me ha encantado, me ha emocionado, estuve despierto toda la noche para verla en el lamentable Cuatro (paso de soltar mierda sobre ellos, lo hicieron como el culo, pero al menos lo intentaron), esperando incluso con ansiedad que llegaran las seis de la mañana. ¿Perdón? Ni en mis viejos tiempos de motero yo me levantaba para ver el puto mundial, y mira que estaba enganchado.
Lost ha conseguido eso de mí, ha conseguido una fuerte emoción que aún perdura dulce en mi paladar y en mi retina. Esos momentos finales de Jack caminando entre los juncos, muriendo lentamente, habiéndose sacrificado por el bien del mundo, quizás del universo. El puto antihéroe al que casi todo el mundo odiaba se sacrifica, muere con una puta sonrisa en los labios y un jodido perro al lado, en el jodido mismo lugar donde comenzó su epopeya, su viaje mítico desde la humanidad hacia la divinidad. El foquin viaje del héroe señores. Quieran verlo o no. Ha sido un colofón lumínico único, quedará grabado en la retina del mundo durante mucho tiempo.

¿Quién cogerá el relevo? ¿Alguien podrá superarlo algún día? Mirad, espero que lo consigan, pero con que lleguen a provocar tales sensaciones de nuevo en mí, las mismas, ni más ni menos, me daré con un canto en los dientes. Y si encima puedo venir a soltaros el rollo aquí, ya será la rehostia.
¡Un abrazo!