Prueba fehaciente: un tÃtulo que deja pegado a la butaca convirtiendo el dÃa en noche y quitando la respiración (o al menos dificultándola mucho).
Como sabéis, en Nexo de Caminos tenemos muy buena relación con Rodar y Rodar, asà que tuvimos que aguantarnos mucho tiempo con lo bien que nos hablaban de esta pelÃcula. Sin embargo me veo en la vicisitud de darles un importante tirón de orejas porque no han publicado ni poster, ni fotogramas, ni fotos del estreno en la página de IMDB de Julia’s Eyes. Con lo que queda bastante sosa y está teniendo pocos votos.
Sinopsis: Los Ojos de Julia nos relata la historia de Julia (Belén Rueda) cuya hermana gemela comete un suicidio más que sospechoso tras sufrir una larga enfermedad que le degenera la visión. Julia, que también la padece, viaja con su marido Isaac (LluÃs Homar) a su casa para despedirse de ella e investigar las causas. Y es en el transcurso de esta investigación que un desconocido (actor spoiler) seguirá sus pasos entre las sombras.
Del director, Guillem Morales, podemos destacar El Habitante Incierto, del 2004, en la que un servidor ve una clara inspiración para este filme: ¿Qué pasarÃa si alguien entrara a vivir en tu casa sin que tú lo supieras? Fue ese el punto de partida y comparte muchas de las cuestiones, ahora lijadas y adornadas, que la hicieron muy interesante en su momento. Su dirección fotográfica es impecable. Se atreve con la primera persona, siendo ésta ciega; usa trucos perceptivos muy interesantes en el segundo y tercer acto y hace una muy cuidada selección de los planos.
Belén Rueda, el indiscutible eje de la pelÃcula, hace un trabajo que en mi opinión supera a su anterior El Orfanato (de la misma productora y también auspiciada por del Toro). En uno de los clásicos retos interpretativos, como es la ceguera, Rueda demuestra una vez más que está en la cúspide de su carrera, llevando la carga de un personaje mucho más complejo que aquél y de un argumento que hace palidecer muchas de las pelÃculas de terror. Buen momento para hablar del subgénero Giallo, surgido en Italia y que caracteriza las pelÃculas en las que un psicópata oculto o enmascarado persigue a una mujer bella a través de sus más enrevesadas pesadillas.
La banda sonora de Fernando Velázquez que ya cosechó algunos premios nacionales por El Orfanato, ambienta perfectamente y estira la tensión con mucho éxito en los momentos más crÃticos. Sin embargo se ve parcialmente eclipsado por las piruetas visuales que no permiten fijarse demasiado en ella.
No acabaré la pelÃcula sin poner algunos puntos sobre las Ães de cosas que creo que podrÃan haberse hecho mejor y hubieran hecho de esta producción una pelÃcula redonda:
- La telepatÃa desde la que parte la pelÃcula, aunque agiliza mucho, pone a la defensiva al espectador muy al principio del visionado. Para que, después de todo, no se vuelva a utilizar este recurso.
- La relación sentimental entre Julia e Isaac, pese a no ser fundamental para la trama, no termina de ser creÃble por artificialmente bucólica, idealista, cuando vemos desde el principio que no lo es.
- Cierto regusto a indefinición de algunas de las ideas que mueven a los personajes, por ejemplo la de ambos vecinos. Personajes que deberÃan ser más planos para no eclipsar a Julia y por el escaso metraje que tienen, pero cuyas motivaciones no son demasiado respetadas. Aunque, eso sÃ, aportan incertidumbre y misterio al rededor de la muerte de la hermana de Julia.
Para terminar con buen regusto de boca, deciros que es sin duda la pelÃcula española del año, aunque lo tendrá difÃcil para superar a El Orfanato fuera de nuestras fronteras (estamos ante un cine algo más complejo que el de Bayona, para bien y para mal). Una pelÃcula lleno de particularidades y detalles de maestrÃa que hacen que la pelÃcula pase, más que en un suspiro, en varios resuellos.
Dicho esto, Los Ojos de Julia demuestra que el cine español ha cogido carrerilla de la mano del terror —pues el miedo, dicen, no tiene fronteras. Y esto es una buena noticia.
